Un error de Aranguren le permitió a las petroleras cobrar más subsidios

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En 2017, en plena crisis internacional por la caída del precio de los hidrocarburos, el entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, diseñó a través de la Resolución 46 el nuevo Plan Gas, un programa de estímulo a la producción no convencional que buscaba reactivar el sector y ampliar la deficitaria producción nacional, pero en el que dejó una ‘back door’ (puerta de atrás).

A ocho meses de la aplicación del sendero de precios que le garantiza a las operadoras US$ 7,50 por cada millón de BTU incorporado al plan, la tormenta económica y financiera nacional se convirtió en una crisis y obligó a revisar todos los subsidios, incluyendo el destinado a la producción de gas.

En ese análisis dos situaciones están forzando a una reforma de la Resolución 46, en un caso para aclarar qué sucede con los volúmenes producidos, pero fundamentalmente a raíz de que algunas operadoras de Vaca Muerta encontraron una suerte de error en la letra chica de la regulación que les permitió llegar a elevar el superprecio del gas de Vaca Muerta hasta casi US$ 8.

El programa subsidia el precio del gas producido para que alcance hasta fin de año los 7,50.

Para ello utiliza como base de cálculo el precio que se paga en la cuenca de la cual se extrae, dado que además del gas de la Cuenca Neuquina se incluyó la del Golfo San Jorge.

En el caso de la Cuenca Neuquina el valor promedio es de US$ 4,50. Esto implica que para llegar a los 7,50, el Gobierno nacional desembolsa unos US$ 3 por cada millón de BTU.

Pero ese fue el resquicio que al menos dos operadoras encontraron para sacarle el jugo al subsidio. Concretamente sucedió que las operadoras lograron vender su gas a un precio superior al de la Cuenca Neuquina, cercano a los US$ 5.

Como el subsidio toma el precio de la cuenca, Nación abonó los US$ 3 correspondientes, llevando así el valor total a casi 8. Esta situación no sólo generó que los fondos disponibles en dólares para el plan sean absorbidos más rápidamente, sino que también elevó estrepitosamente el monto en pesos por la disparada del dólar.

La “back door” le habría costado a las arcas nacionales unos US$ 500.000 en un momento en el que los nuevos contratos firmados por Cammesa a un precio más barato también implican que se deberá desembolsar más dinero para cubrir el subsidio.

Fuentes con acceso a los registros indicaron que una de las operadoras que encontró ese resquicio lo utilizó un sólo mes y por un volumen relativamente bajo. Pero la otra firma es la que está generando los mayores dolores de cabeza al gobierno dado que no solo habría superado la marca de los US$ 7,50 por cuatro meses, sino que es también la operadora que encendió la otra señal de alerta, al incrementar su producción más allá de lo pactado a la hora de incorporarse al plan.

El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, sentó ayer su postura dado que por el nuevo Plan Gas la provincia no sólo percibe el 12% de regalías, sino que es también consciente de que dos tercios de los desarrollos avalados por Neuquén no lograron aún tener el visto bueno de Nación para ingresar al plan de estímulo.

“Si alguno de los que tiene proyectos ahora decide invertir más porque los resultados han sido mejores de los previstos y eso genera más producción, esa producción adicional, a priori, no está contemplada y no le corresponde que se le reconozca el incentivo por esa producción adicional”.

Sin nombrarla, Gutiérrez señaló que “un proyecto muy importante que hay aquí, que establecía inicialmente una producción de entre 15 y 17 millones de metros cúbicos día, si después la concesionaria decide invertir 600 millones más y producir 6 millones de metros cúbicos adicionales, en principio, por esos 6 millones de metros cúbicos de gas no corresponde el sendero de precios”.

Exportar o Plan Gas

La disyuntiva entre exportar o intentar percibir el precio del nuevo Plan Gas está instalada desde que el gobierno publicó la nueva reglamentación para las ventas al exterior, en la que fijó que si una operadora tiene el plan de estímulo y exporta, cada metro cúbico enviado al otro lado de la cordillera de los Andes será descontado del precio especial.

Inicialmente Iguacel había anunciado que esa suerte de descuento se aplicaría al gas extraído de un bloque con subsidio, pero en la letra de la Resolución 104/18 fijó que no importa desde donde se extraiga el gas, si la empresa tiene el subsidio el descuento se aplicará.

El gobernador de la provincia que capitaliza Vaca Muerta también pidió que se modifique esta disyuntiva pues planteó que “la Resolución 46 como se la concibió fue un estímulo a la producción y estaba abierta a que esa producción se comercialice en el mercado local o internacional”.

Sin exagerar

En las próximas semanas, cuando en las viviendas se comiencen a apagar los calefactores, el gas nacional sobrará. El pronóstico no es exagerado. Ya en abril, en el fin de semana que coincidió con Semana Santa, el entonces ministro Aranguren reconoció que por día quedaron 10 millones de metros cúbicos sin mercado, sin precio y sin pagar regalías.

El incremento en la producción anticipa que el excedente será aún más, pero las operadoras aguardan la reforma del nuevo Plan Gas para tomar una decisión. Es que hasta el momento los únicos contratos de exportación pactados con la fábrica de metanol del sur de Chile, Methanex, pagarán la producción del mes entrante a razón de US$ 4,08 por millón de BTU, la mitad del superprecio de Vaca Muerta.

Por la reducción del precio del gas pautada por Cammesa, Nación además deberá desembolsar más dinero para cubrir el precio subsidiado.

 

 

 

 

 

 

Fuente: Diario Rio Negro
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