Malvinas: Argentina protestó decisión británica. Milei fustigó a la ONU en la ONU

En las horas previas a la presentación de Javier Milei en la ONU la Cancillería argentina presentó una nota formal de protesta a la embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en la que se expresó el "enérgico rechazo del Gobierno argentino ante el reciente anuncio formulado por las autoridades ilegítimas de las Islas Malvinas respecto de la pretendida extensión de “licencias” de producción de hidrocarburos offshore, así como de la pretendida aprobación para la adquisición de participaciones por parte de la empresa Navitas Petroleum Atlantic Limited en la “licencia PL001”.
"La República Argentina reafirma categóricamente que la exploración y explotación unilateral de recursos naturales renovables y no renovables en la Plataforma Continental Argentina resulta abiertamente contraria al derecho internacional y violatoria de la soberanía nacional argentina", señaló un comunicado.
La Cancillería recordó que "la realización de actividades unilaterales en el área sujeta a la disputa de soberanía vulnera flagrantemente la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la cual insta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras se encuentre pendiente la resolución pacífica de la controversia".
"Del mismo modo, estas acciones menoscaban lo establecido por la Resolución 2065 (XX) y sucesivas resoluciones de la Asamblea General y del Comité Especial de Descolonización de la ONU", se recordó en las horas previas a la presentación de Milei en la Asamblea de la ONU, donde reiteró el reclamo de negociaciones bilaterales con Gran Bretaña.
Ahora, Milei dijo en su discurso en la ONU que "Malvinas es para nosotros una causa nacional y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar".
Remarcó que "hace 50 años, esta misma asamblea aprobó la resolución 3149, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras la disputa permaneciera abierta. 50 años después, la situación no ha cambiado, pero las modificaciones unilaterales continúan. Hoy, el proyecto Sea Lion avanza hacia la extracción de petróleo en la plataforma continental argentina, correspondiente a la Cuenca Malvina Norte, mediante licencias británicas que la Argentina rechaza por ilegales e ilegítimas".
"Toda actuación en este sentido no autorizada por la República Argentina, constituye un acto ilícito, tanto a la luz del derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar como del derecho interno argentino. Por eso, quiero plantear una pregunta: ¿de qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad?", agregó el Presidente.
Entonces, Milei enfatizó que "no faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad. Bajo esta realidad, quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo, mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia. Por eso, Malvinas no es solamente una cuestión entre la Argentina y el Reino Unido. También plantea una pregunta acerca de la capacidad de esta organización para hacer valer sus propias resoluciones".
La Cancillería había remarcado en su nota de protesta a Gran Bretaña que "Toda actividad hidrocarburífera sobre la Plataforma Continental Argentina que no cuente con la expresa autorización de las autoridades competentes de la República Argentina constituye un acto ilícito tanto para el derecho internacional como para el derecho argentino —en particular las Leyes 26.659 y 26.915 y el Decreto 868/2026—", se reiteró.
"La República Argentina no reconoce competencia ni jurisdicción a ninguna otra autoridad que no sea la propia para establecer las condiciones que hagan posible las actividades referidas a hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina, tanto para el otorgamiento de concesiones, participaciones, compromisos de inversión, como para la extensión de pretendidas licencias", señaló Cancillería.

