Opinión

Una agenda con perspectivas optimistas


Como cada año Energía&Negocios reproduce las respuestas a un breve cuestionario formulado a los Ceos de las principales empresas energéticas del país. Coinciden en que se avizora una recuperación en términos económicos y una tendencia positiva de la oferta y la demanda. El Plan Gas y la Ley de Hidrocarburos prometen crear las condiciones para mejorar la performance de la producción, facilitando el desarrollo de Vaca Muerta. Como podrá notarse, las renovables y la descarbonización de la matriz energética tienen un lugar ineludible en la agenda empresaria.

El cuestionario es el siguiente:

¿Cuál es el resultado de su balance 2021 en términos económicos, sectoriales y políticos?

¿Qué expectativas tiene respecto de los proyectos que encara el Gobierno para su sector?

¿Cuál es su prospectiva respecto de la oferta y demanda energética en el mercado argentino?

¿Cree que mejorará el clima de negocios en Argentina en los próximos años?

Pablo González / Presidente de YPF

En YPF estamos cerrando el año con muy buenos resultados operativos y financieros que nos permiten pensar en un 2022 con mayores niveles de inversión y actividad.

Con una inversión de 2700 millones de dólares, este año logramos que nuestra producción de crudo sea la más alta en 15 años y que la producción de gas no convencional registre un crecimiento del 130% en sólo 4 meses, un registro que no tiene antecedentes en la historia de la compañía.

También, se logró reducir el edeudamiento de la compañía y recuperar el negocio con dos EBITDA consecutivos que superaron los 1.000 millones de dólares.

Con esta plataforma, YPF se propone avanzar a su centenario como compañía, profundizando este camino que iniciamos de aumento de la inversión, de la actividad y de la producción con vistas a aprovechar todo el potencial de recursos que el país tiene para convertirse en un exportador de energía para la región y global.

El Plan Gas AR demostró ser una política pública muy importante para el sector y para el país, al garantizar un precio por cuatro años que le da previsibilidad a las inversiones al mismo tiempo que cuida a los consumidores argentinos en un contexto de crisis energética mundial. Todo el sector reaccionó en forma muy positiva ante esta política. Por ejemplo, la producción de gas no convencional de YPF creció 13 millones de metros cúbicos día y eso nos permitió cumplir los compromisos que asumimos con el Plan Gas AR.

También, el anuncio de la construcción del gasoducto Néstor Kirchner es muy importante porque nos va a permitir llegar con la producción de gas a los centros de consumo y superar los límites de transporte que hoy tenemos. Hay que seguir trabajando y pensando en la infraestructura de transporte de la energía.

La magnitud de los recursos energéticos que dispone el país nos obliga a pensar en términos regionales y globales. Lo que vemos es que, en el marco de la descarbonización de las economías, el país tiene la oportunidad de convertirse en un proveedor de una energía más limpia, como es el gas, a precios muy competitivos. Por eso, tenemos que aprovechar esta oportunidad y avanzar rápidamente en su desarrollo.

En paralelo, impulsamos la agenda de la transición energética en el país, con el desarrollo de las energías renovables a través de YPF Luz; la creación de YPF Litio que nos va a permitir tener un rol clave en el desarrollo de la cadena del litio; y la investigación con Y-TEC en nuevas energías, especialmente liderando el Consorcio del Hidrógeno.

El sector, como ya lo hemos mencionado, tiene una oportunidad única para poner en valor y desarrollar los recursos energéticos que tiene el país. Los anuncios de inversiones de las distintas operadoras y los nuevos proyectos nos permite pensar que vamos a tener años de crecimiento por delante.

En nuestro caso, vamos a seguir avanzando en el camino que iniciamos de aumento de inversiones y actividad que nos va a permitir lograr el autoabastecimiento para el 2023 y, desde esa base, comenzar a exportar gas y petróleo a la región.


Sean Rooney / CEO Shell

A medida que dejamos atrás los peores momentos de la pandemia, estamos reforzando nuestro compromiso y mirando el largo plazo. En lo que hace a nuestros proyectos en Vaca Muerta, fue un año positivo en el que empezamos a ver los resultados de las inversiones que venimos haciendo en los últimos años. 

Continuando nuestro plan de inversiones sin cambios ni demoras significativas, desde el año pasado duplicamos nuestra producción a más de 25.000 barriles de petróleo y triplicamos nuestra capacidad de producción a 42.000 barriles, con la construcción de una segunda planta de producción en nuestro bloque de Sierras Blancas que se suma a la que ya teníamos en operación desde 2016. Para fines del año que viene, esperamos tener ambas plantas abastecidas al máximo, a través de un plan de perforación de alrededor de 30 nuevos pozos anualmente.

También este año pasamos a desarrollo masivo Bajada de Añelo, un bloque que operamos con YPF como socia en la ventana de transición entre petróleo y gas de Vaca Muerta. Construiremos nuestra primera planta en esta área, con una capacidad de procesamiento de hasta 15.000 barriles diarios de petróleo (2.500 m3/d) y 70 millones de pies cúbicos de gas diarios, a la que conectaremos los 12 pozos ya perforados y 16 nuevos pozos que haremos en los próximos años para abastecer plenamente la planta para 2024.

Además, estamos por empezar la construcción de un oleoducto de 105 km de largo y una capacidad de 120.000 barriles (20.000 m3) que estará operativo a partir del próximo año para evacuar nuestra producción desde Sierras Blancas, en Neuquén, hasta Allen, en Río Negro. Este es un proyecto muy importante para nosotros porque es el primer paso que damos en el midstream para abordar el más eficiente y a menor costo la evacuación del crudo.

A medida que más operadoras y proyectos alcancen niveles de desarrollo como los que estamos alcanzando en Sierras Blancas, ampliar la infraestructura, en especial en evacuación de crudo y de gas, es una prioridad. Para alcanzar un desarrollo a gran escala del mercado del petróleo y gas de Vaca Muerta hacen falta inversiones muy grandes y de largo plazo. Por eso lo que miran los inversores con el capital para esos proyectos es tener un horizonte de estabilidad y previsibilidad en el marco regulatorio, con acceso a divisas y alineamiento de los precios locales con los internacionales.

Entendemos que la propuesta presentada por el Gobierno Nacional al Congreso reconoce esa necesidad y demuestra la voluntad de impulsar condiciones más competitivas. Esperamos que en el proceso de su tratamiento en el Congreso podamos conversar de la propuesta en mayor detalle para que se consiga el deseo que compartimos todos, que es impulsar las inversiones en el sector para alcanzar un desarrollo de Vaca Muerta que garantice el abastecimiento de la demanda local y al mismo tiempo, genere saldos exportables.

Vaca Muerta es una formación excelente, similar o mejor a otras no convencionales en el mundo que ofrece un potencial enorme tanto en petróleo como en gas. La oferta de energía que puede brindar un desarrollo a gran escala de esos recursos permite pensar en abastecer una demanda energética creciente a medida que el país recupere el crecimiento y avance hacia el desarrollo y al mismo tiempo también en generar saldos exportables que produzcan divisas para contribuir al desarrollo de toda la economía.

La clave en nuestro sector pasa por la competitividad. Para que un inversor decida dedicar su capital a los activos en nuestro país en lugar de otros en el resto del mundo debemos probar que el país es competitivo. Eso no implica solo reducir los costos sino fundamentalmente, asegurar estabilidad y previsibilidad en el largo plazo, para minimizar los riesgos de esas inversiones. Desde las empresas operadoras estamos contribuyendo a eso a través de la aplicación de las mejores innovaciones tecnológicas, prácticas operativas y los aprendizajes que han probado tener éxito en otros activos similares del mundo. Complementario a ello, el clima de negocios mejorará si las distintas partes públicas y privadas de la cadena energética pueden brindar condiciones de inversión óptimas y sobre todo, sostenerlas en el largo plazo.


Daniel Ridelener / CEO TGN

Pese a los más de 30 meses de congelamiento tarifario en un contexto de alta inflación, logramos mantener la prestación del servicio con los estándares de calidad y seguridad habituales y al mismo tiempo cuidar la salud de nuestros empleados y contratistas. El compromiso y el saber técnico que nos caracteriza nos permitió asegurar el transporte del 40% del gas que se consume en el país. El sector del upstream recuperó e incluso superó los volúmenes del 2019 y sigue creciendo. El sector energético en su conjunto tiene un dinamismo que debe ser aprovechado para que sirva de pilar del crecimiento de las exportaciones y de la creación de empleo.

Sin dudas el proyecto anunciado por el Gobierno para realizar expansiones al sistema de transporte de gas natural resulta fundamental para poder desarrollar Vaca Muerta a gran escala, asegurando el suministro de gas en el país, reduciendo el consumo de combustibles líquidos y la importación de GNL. Asimismo, la corrección de la incertidumbre tarifaria resulta imprescindible para dar previsibilidad a los planes de inversión en mantenimiento sostenido de los 11.000 km de gasoductos y 21 plantas compresoras que operamos en el país.

La capacidad de la oferta y el abastecimiento de la demanda de gas natural en nuestro país en el corto y mediano plazo están directamente asociadas a la realización de las expansiones del sistema de transporte. La declinación de Bolivia viene siendo muy pronunciada y las proyecciones para el año que viene son preocupantes, solo recordemos que originalmente existió un compromiso de entregar 27 MMm3/día y estamos en menos de la mitad de ese valor.

En este contexto macroeconómico, en el que además el tiempo apremia, pensamos que, para evitar el desabastecimiento de gas en el centro y norte del país, es importante priorizar la ejecución de las expansiones anunciadas incluyendo las obras que permitan revertir el sentido de flujo sobre el Gasoducto Norte.

Argentina es un país con muchísimos recursos y un altísimo talento profesional. Esta combinación, acompañada de políticas públicas que motoricen el desarrollo y crecimiento, sin dudas generarán en los próximos años un circulo virtuoso para el desarrollo de negocios. Es lo que todos ansiamos.


Alejandro Fernández / CEO Metrogas

Tanto este año como el anterior transitamos un escenario complejo para todos, como empresa logramos adaptarnos rápidamente y respondimos manteniendo siempre nuestros estándares de gestión. 

Con un gran esfuerzo y el trabajo del equipo de conducción, pudimos reducir los gastos controlables para poder tener una gestión más sostenible. Nos llevó esfuerzo, pero nos resultó un gran desafío y lo pudimos concretar con convicción y compromiso de trabajo conjunto.

Todos los proyectos oficiales como también los privados son bienvenidos en nuestro sector, el sector de la energía. La distribución de gas por redes beneficia en el país a casi 9 millones de usuarios. Específicamente, nuestra área de distribución alcanza los 2,5 millones entre la red domiciliaria, las empresas y estaciones de servicios que abastecemos. Son doce municipios con 17.000 kilómetros de redes, con un servicio seguro y confiable. Por lo tanto, el desarrollo para producir y transportar energía es un tema clave para el país y en particular para nuestro negocio.

La Argentina está en condiciones de producir energía en los niveles requeridos por su propio mercado y cuenta con un excelente potencial exportador. En la forma acelerada que completó su curva de aprendizaje en el NOC (no convencional), hoy nos permite demostrar una velocidad de respuesta de la producción ante las condiciones adecuadas que esperemos sea compatible con la demanda de energía que las industrias y el servicio público pueden requerir de cara a una deseable reactivación.

Siempre soy optimista respecto de las mejoras que puedan darse en todos los niveles de la sociedad, tanto la política como la empresarial. Deseo que 2022 sea un año de buenas noticias no solo para nuestro sector.


Daniel Denigris / CEO Exxon

En 2021, bajo estrictos protocolos, logramos seguir operando de manera segura para cumplir nuestros planes. Hemos podido llevar adelante nuestras operaciones de manera confiable, sin disrupciones ni impactos en términos de nuestra gente y nuestro negocio, mas no se han podido retomar las condiciones previas a la pandemia. Si bien la situación epidemiológica ha mejorado y la vacunación ha sido muy importante, seguimos monitoreando la evolución de la misma y sus potenciales implicaciones.

Sin lugar a dudas, incluso cuando los efectos de la pandemia COVID-19 empezaron a morigerarse este año, el principal obstáculo estuvo dado por las consecuencias que la misma aún genera. En un gran y esfuerzo de equipo completamos seis pozos de forma simultánea con más de 300 etapas de fractura. Este hito en la cuenca nos permitió registrar menor costo por etapa y una ventaja de eficiencia operativa. Actualmente los pozos están mostrando niveles de producción diaria de petróleo muy alentadores.

Por otro lado, nuestro Centro Global de Servicios (GBC) ubicado en Buenos Aires, el cual forma parte de la red de centros de soporte empresarial más grande de ExxonMobil, reclutó e incorporó este año más de 900 nuevas contrataciones y pasantes y esperamos un mayor crecimiento de cara a 2022. A su vez, el área de Marketing de Combustibles y Lubricantes se sumó a los equipos de trabajo como parte de una migración principalmente desde Estados Unidos y Canadá. Esto representa un hito para nuestro Centro de Servicios, no sólo por el volumen de las migraciones, sino por la calidad del talento presente en nuestro país, que incluyó una variedad de perfiles desafiantes y roles críticos para el negocio.

Tenemos expectativas positivas basadas en que el año próximo, sea el año en donde los impactos de la pandemia sigan menguando, y como consecuencia de ello, se siga con el proceso de normalización de la actividad económica a nivel global, con los consecuentes beneficios que ello acarrea para todas las actividades.

Observamos positivamente que las autoridades tengan como prioridad el desarrollo del sector de los hidrocarburos como una de las actividades esenciales para el desarrollo económico de nuestro país, como así también que se haya presentado un proyecto de ley para propiciar el incremento de los recursos.

Las medidas deben estar orientadas a generar condiciones de competitividad de nuestro sector a nivel internacional a los fines de que no haya un desacople con los mercados internacionales. Las reglas sostenidas, claras y predecibles en el tiempo son un requisito crucial para que la industria ejecute más inversiones en un entorno de certeza y sostenibilidad.

Queremos seguir trabajando con los gobiernos nacional y provincial, los integrantes de la industria, representantes de los trabajadores y todos los integrantes de la cadena de valor de la industria para asegurar un ambiente estable a futuro.

Observamos signos de recuperación y una tendencia positiva de la oferta y la demanda luego de casi dos años del inicio de la pandemia. Es auspicioso que se discutan proyectos tendientes a incrementar volúmenes y generar exportaciones que redunden en beneficios para nuestro país, como así también, mayores condiciones de productividad ante la posibilidad de acrecentar las inversiones para contar con elementos adicionales para su desarrollo.

Entendemos que debemos tener una mirada de largo plazo, en donde se desarrolle el sector para que además de satisfacer la demanda doméstica, el país se convierta en un exportador de energía a nivel internacional, con todos los beneficios que ello traería aparejado a la Argentina.

Por otra parte, creemos que nuestro país tiene una enorme oportunidad para desarrollar la exportación de crudo una vez satisfecha la demanda doméstica, para lo cual es sumamente importante que todos los actores del sector sigamos trabajando conjuntamente para generar las condiciones propicias que permitan el desarrollo de la industria del petróleo y el gas en toda su cadena de valor, incluida la industria local y los proveedores nacionales.

Entendemos que para que el clima de negocios en Argentina pueda lograr escala, bajo un contexto donde las inversiones de capital compiten de manera permanente a nivel global, es necesario generar condiciones de previsibilidad y sostenibilidad en el tiempo que permitan que el desarrollo de nuestros recursos sean competitivos a nivel internacional.

Argentina está ante una enorme oportunidad en el sector energético, que requiere de condiciones de largo plazo para hacer viables y sostenibles las inversiones para desarrollar los recursos. Es muy importante continuar trabajando conjuntamente entre todos los actores de la industria para lograr un marco competitivo.


Javier Gremes Cordero / CEO Pecom

El balance del 2021 para PECOM es muy positivo ya que hicimos grandes avances en innovación. Por ejemplo, a través de MODA® (Modelo de Operación Digitalmente Asistido) impulsamos una transformación digital que cambia drásticamente la forma de operar enfocando soluciones integrales que benefician a toda la cadena de valor. MODA® permite mayor agilidad en la toma de decisiones, mejora la eficiencia operacional, maximiza la producción y reduce los tiempos ociosos cuidando el medio ambiente y la seguridad para las personas y los activos.

Asimismo impulsamos la operación integral. La capacidad de eficientizar e incrementar la productividad de los procesos productivos tiene un rol cada vez más importante en un entorno competitivo. Desarrollamos este proceso de optimización combinando nuestros recursos y conocimientos en la materia junto a la revisión de procesos, integración de servicios, formas de contratación y KPIs compartidos con las operadoras.

Al mismo tiempo, incorporamos tecnología como parte integral del desarrollo de modelos de gestión y operación digitalizados basados en integración e inteligencia de datos. Nuestro modelo está diseñado específicamente para cada cliente y se desarrolla según sus necesidades, planes y objetivos.

A nivel sector, este año vimos una recuperación concreta del sector. Si bien más lenta de lo que imaginamos, observamos que es robusta y -de mantenerse el escenario previsto- nos llevaría a una recuperación total a niveles prepandemia para 2022.

La pandemia continuó siendo uno de los principales obstáculos que enfrentamos durante este año. El cuidado de la salud de la gente continúa en el tope de la agenda. Al mismo tiempo, tuvimos la agilidad para impulsar rápidamente acciones sobre las lecciones aprendidas que nos dejó la pandemia en 2020 y aplicarlas en 2021.

 El Plan Gas que puso en marcha el Gobierno de la Argentina ha impulsado la producción en 2021. Nuestras expectativas están puestas sobre toda iniciativa que brinde señales claras y tenga el largo plazo como meta.

En el marco de un contexto internacional de mediano plazo favorable para la exportación de hidrocarburos, Vaca Muerta sigue siendo una gran oportunidad para todos los argentinos. Ahora más que nunca es necesaria la implementación de una ingeniería de políticas públicas que posibiliten poner en valor todo su potencial. Es fundamental que el desarrollo de Vaca Muerta sea una política de Estado, que trascienda de las administraciones de turno. La posibilidad de generar dólares para el país es concreta.

El reciente anuncio del Gobierno nacional sobre el inicio del proceso para la construcción de la primera etapa del gasoducto Néstor Kirchner y del Sistema de Gasoductos Transport.Ar Producción Nacional es una gran noticia en ese sentido. 

Asimismo, vemos una gran oportunidad en la recuperación de campos convencionales que sean gerenciados por empresas con amplia experiencia. Hay un espacio allí que merece ser aprovechado y la legislación que en esa línea se concrete, acelerará la recuperación.

Consideramos que la oferta energética seguirá firme y que la demanda alcanzará niveles prepandemia.

Aunque se presenta la limitante -para la expansión de la actividad- de la capacidad de transporte de gas en la cuenca neuquina que afectará la oferta agregada de gas.

En ese escenario, por nuestra posición de liderazgo en el área de servicios en Oil&Gas en la Argentina, el desafío es crecer a partir de la incorporación de nuevas soluciones para nuestros clientes: modelo operacional digitalmente asistido (MODA), operación integral de campos maduros, gathering, etc.

También estamos analizando otras líneas de negocio vinculadas a la transición energética, como ser soluciones para la minería de litio y otros minerales con altas tasas de crecimiento prospectadas y todo lo relacionado con la descarbonización y energías renovables. 

Somos parte de la solución para construir una matriz energética cada vez más limpia y eficiente. Combinamos nuestra experiencia en petróleo y gas junto a la integración de energías renovables a través del análisis de soluciones integrales. Procuramos la eficiencia y la optimización para contribuir en la transición hacia una industria energética sustentable.

Estamos convencidos del potencial de la Argentina y del interés del mundo sobre Vaca Muerta. Dependerá de las políticas de largo plazo que se implementen para aprovechar estas oportunidades.


Martín Genesio / CEO AES

El 2021 fue un año con muchos desafíos para una empresa que, como la nuestra, continuó con su proceso de inversión, aún en un escenario de baja de tarifas. Pero a la vez, un año del cual se ha aprendido muchísimo, sobre todo en nuevas políticas de trabajo donde la digitalización de procesos fue la característica principal.

Respecto a nuestro sector, a la compleja situación macroeconómica se sumó atravesar una coyuntura difícil con tarifas de generación congeladas en un escenario inflacionario creciente.

A nivel general, el sector eléctrico está atravesando una revolución sin precedentes, basado en la transición energética. Actualmente, se está pasando de una generación energética basada en los combustibles fósiles a una fuente con base en energías renovables no convencionales.

Argentina es uno de los países con mayor potencial energético del mundo, y cuando digo potencial lo digo en ambos sentidos. En el positivo, por la enorme oportunidad que tenemos al alcance de nuestra mano. Y en el negativo, por no haber podido desarrollarlo debidamente y por no haber podido cambiar la matriz energética interna y de comercio exterior.

El país tiene todas las posibilidades en materia energética para ser líder en la región.  Por este motivo, se debe afrontar la transición energética como una “política de Estado” que permita al sector privado invertir en proyectos que eficienticen cada uno de los sectores energéticos y se puedan capitalizar las oportunidades.

En los últimos dos años he pregonado por la creación de mesas de diálogo en las que participen gobiernos provinciales, Nación, oposición, empresas y sindicatos. Si los cincos componentes que integran este grupo se ponen de acuerdo y se generan políticas de Estado que duren 50 años, no será difícil desarrollar el potencial que tenemos. Ya tuvimos un caso de éxito con la mesa de diálogo de Vaca Muerta. Se creó en 2017 y, en pocos meses, cambió el perfil productivo del shale en Neuquén.

En lo personal, vislumbro que la Argentina del futuro será muy exitosa, siempre y cuando logremos el aprovechamiento de nuestro potencial energético, a través de un  marco regulatorio que genere un marco competitivo -y previsible- para el desarrollo de las energías limpias.

Hoy, como sociedad, estamos discutiendo subsidios. A mi entender, debemos cambiar esa visión y llevarla un poco más hacia las posibilidades del futuro.

Nuestro gran problema no son las tarifas, sino un sistema que es caro a causa de su ineficiencia. Y, como la sociedad argentina no puede sostener a un sistema ineficiente, el Estado tiene que articular una política subsidiaria.

Hace años que estamos discutiendo tarifas, pero en realidad, lo que estamos discutiendo son los costos. Las tarifas, si sumamos lo que el usuario final paga en su factura mensual más lo aportado por el tesoro nacional en materia de subsidios, son altas. Pero son altas producto de que nuestra matriz es ineficiente, estamos pagando costos muy altos producto de que no hemos desarrollado la eficiencia en el sector.

Las energías renovables cuentan con grandes avances tecnológicos y llevan a una reducción significativa en los costos de la generación de energía. La evolución, desarrollo y madurez de este tipo de tecnologías conlleva a que apostar a las fuentes renovables no solo sea una gran decisión ambiental sino también una decisión económica inteligente.

Es necesaria una política en el sector de generación que cree incentivos para inversiones en energía eficiente. De esta manera, se comenzará a transitar una senda de baja de costo real y consecuentes subsidios al sector.

En Argentina hay varios factores a tener en cuenta a la hora de mejorar el clima de negocios, que  se traduce en atraer nuevas inversiones que son la base del progreso. Desde mi perspectiva, es prioritario estabilizar la macroeconomía a fin de poder financiar nuevos proyectos. Asimismo, se debería solucionar la imposibilidad del giro de dividendos al exterior, bajar el nivel de la inflación y controlar la devaluación del tipo de cambio. Es importante dar señales positivas para crear un ambiente auspicioso para el desarrollo de negocios a mediano y largo plazo.


Alberto González Santos / CEO Naturgy

En materia de ingresos y para poder sostener el servicio en 2021, se realizó una audiencia pública en el mes de marzo, y como resultado de ella se dictaron en el mes de junio nuevos cuadros tarifarios de transición; en los que la actualización de los ingresos fue inferior a la que necesitaba la compañía para normalizar sus operaciones. Por tanto, queda pendiente la regularización de los mismos para la próxima revisión tarifaria integral, que debiera concretarse lo antes posible, para ya tener un sendero de normalidad para los próximos cinco años.

De todos modos se continuó brindando un servicio de excelencia, realizando las inversiones necesarias para ello, como las nuevas plantas reguladoras en Marcos Paz, Tigre, Areco y Escobar, que permiten dar mayor fiabilidad al sistema.

Entendemos que es primordial generar seguridad jurídica y estabilidad regulatoria. En ese marco todas  las acciones, planes y programas del gobierno en pos de lograr la mayor estabilidad económica posible, sin duda contribuirá a corto y largo plazo al fomento y  promoción de nuevas y mayores inversiones inversiones.

Específico de nuestro sector esperamos, que se concrete de inmediato una nueva Revisión Tarifaria Integral, para que se garanticen los ingresos, y buen funcionamiento de toda la cadena de valor en tiempo y forma, lo que posibilitará brindar cada día un mejor servicio, con mayor innovación en materia de nuevas herramientas que brinden comodidad y seguridad. Este hito es imprescindible para poder continuar expandiendo el servicio y llegar cada día a más hogares, industrias, comercios y estaciones de gnc.

 Sin duda alguna, el sector energético constituye un sector dinamizador de la economía, por su gran capacidad inversora, de generación de empleo, desarrollo de nuevas industrias, y por supuesto, mayor calidad de vida para la población.

Para ello, es esencial que se cumpla con los marcos jurídicos, que éstos sean previsibles, que haya estabilidad regulatoria, que los marcos laborales e impositivos también sean previsibles; todas estas condiciones son imprescindibles a la hora de incentivar inversiones. Sobre todo, en este sector, porque se trata de inversiones importantes y a largo plazo. Para ello entendemos también fundamental una comunicación transparente y de confianza entre los sectores público y privado.

En materia energética la Argentina enfrenta grandes retos que, desde los distintos sectores, están siendo abordados y que van a ser proyectos tractores para conseguir que las inversiones proyectadas terminen siendo una realidad.

El programa Plan Gas ha dado un fuerte impulso a la producción de gas, y el anuncio por parte del gobierno del desarrollo de nuevos gasoductos para ampliar la capacidad de transporte, y así poder ajustar la oferta disponible a la demanda, reduciendo con ello la necesidad de recurrir a importaciones de gas.

En el contexto actual, es importante mencionar que los planes de aumento de la producción deben ser asociados una recomposición de los ingresos del resto de la cadena de gas. El papel que juegan las distribuidoras de gas como garantes de la operación, seguridad y expansión del suministro es esencial y debe preservarse.

Entendemos que el anuncio de un plan plurianual, adicionalmente al arreglo con los acreedores externos, permitirá visualizar una senda de crecimiento económico. Argentina tiene un inmenso potencial y gran capacidad de generar atractivos para las inversiones, simultáneamente hay muchos sectores en el mundo entero, además de los tradicionales inversores de este país, que están muy interesados en venir y en generar actividades y nuevos negocios, todo ello sin dudas contribuiría a una mejora del clima de negocios.


Diego Garzón Duarte / CEO Oilstone

El año 2021 fue la recuperación de un 2020 complicado por la pandemia, cambio de gobierno y las consiguientes cambios de política. En el sector energético se beneficio de la suba de precios pro- ducto de la mayor demanda de petroleo, gas y electricidad producto de la recuperación de la actividad económicas. Tanto en el mercado local como internacional. Nos vemos afectados negativamente por la capacidad de financiamiento local. El sector energético necesita del flujo de financiamiento del ex- terior pero la incertidumbre política local no permite que esto se desarrolle. Los mercados financieros internacionales están totalmente cerrados para Argentina.

La nueva ley de hidrocarburos, en el Congreso, rescata algunos aspectos positivos para mejorar la inversión en el sector, pero no es suficiente.

Se hace imprescindible lograr que el mercado financiero internacional se abra para las empresas argentinas. La primer cuestión a resolver es el desdoblamiento del mercado de cambios y la falta de certidumbre al ingresos de capitales con el consiguiente salida de esos capitales cuando las inversio- nes producen su rédito.

Este aspecto es mas relevante que cualquier cambio a la Ley de Hidrocarburos.

La demanda energética (Gas, Oil & Electricidad) se sigue recuperando y está casi en los niveles pre-pandemia. La oferta de estos bienes no será suficiente frente a un leve aumento de la actividad económica y esto trae aumento de precios de los bienes (principalmente Gas Natural, que es el insu- mo para el 50% o mas de la generación eléctrica)

Otro aspecto relevante es mirar las energias renovables.

En cualquiera de sus versiones (eólica, fotovoltaica, etc) es más cara en un 30 a 50% que la generación con Gas. La sociedad argentina no tiene capacidad para pagar el efecto de las energías renovables: mas del 50% de los argentinos es pobre y la proyección sobre la población joven da que en 10 años tendremos mas del 60% pobre. Al final del dia la sociedad es la que pagara este mayor costo. Tenemos que asegurar el desarrollo de Vaca Muerta (oil & Gas) para satisfacer una demanda “pobre economicamente” que no puede pagar el costo actual de la energia, menos podra pagar este costo mas un 30 a 50% más caro

No vemos a hoy (Diciembre 2021) acciones claras y concretas para que el país se inserte en el mundo y se produzca un flujo positivo de capitales que permita desarrollar el sector energético nece- sario para que los demás sectores de la economía busquen su desarrollo.


Oscar Sardi / CEO TGS

Nuestra visión es ser una compañía que integre todos los eslabones de la cadena de valor del gas natural, por ello, es que trabajamos sinérgicamente con productores, distribuidores e industrias, conectando la producción con el consumo. Somos la principal empresa de transporte de gas natural del país y la segunda productora y comercializadora de líquidos derivados del gas natural, brindamos servicios midstream en Vaca Muerta y a través de la empresa Telcosur, ofrecemos servicios de ancho de banda en el sur y el oeste de nuestro país.

Desde Bahía Blanca, hemos logrado la primera exportación por buque a una empresa distribuidora de GLP de Brasil, un hito sin precedentes en la historia del gas natural en Argentina.

Telcosur amplió su alianza con Grupo Datco para aumentar la capacidad de servicios en la Patagonia.

Nuestro relevante plan de inversiones nos permite brindar de forma confiable y segura el servicio público de transporte del 60% del gas natural de nuestro país. Resulta necesario lograr un acuerdo para la recomposición de tarifas del transporte regulado, que se encuentran congeladas y que esperamos se actualicen en el actual proceso de revisión tarifaria integral en curso.

Quiero destacar al equipo de TGS por su esfuerzo y trabajo para que el sector energético sea el motor del desarrollo argentino.

El gasoducto troncal desde Vaca Muerta, proyectado por el Gobierno para 2022-2023, será una obra icónica para la Argentina ya que proporcionará un aumento en la capacidad de transporte de 40 MMm3/d de gas natural.

El proyecto que unirá en un primer tramo Tratayén, Neuquén, y Salliqueló en Buenos Aires y, que luego se completará en un segundo tramo a San Jerónimo, en Santa Fe, aportará beneficios económicos fiscales, reducirá importaciones y en lo inmediato, generará saldos exportables a la región, con el positivo impacto en la balanza comercial.

Como sociedad debemos entender que Vaca Muerta representa uno de los activos más importantes que tenemos. Con responsabilidad y previsibilidad haremos que la segunda reserva de gas no convencional del planeta, genere desarrollo y trabajo.

El mercado energético argentino posee una reserva incalculable de gas natural que es un recurso de transición, un puente hacia las energías limpias. Para seguir desarrollando este sector, debemos generar reglas claras bajo marcos institucionales de mediano y largo plazo, que promuevan un clima de inversiones. Es necesario una política de estado que incluya a la energía como un factor clave en el desarrollo sustentable de nuestro país.

El Plan Gas.AR ha sido un ejemplo de ello, otorgando incentivos para el desarrollo del gas natural no convencional, lo cual permitió un crecimiento significativo de la oferta desde Neuquén de más de 12 MMm3/d respecto al año anterior, lo que requerirá mayores inversiones en infraestructura de transporte como el gasoducto troncal desde Vaca Muerta.

tgs es una empresa que tiene una visión muy clara: convertirse en un jugador clave en toda la cadena de valor del gas natural de nuestro país y la región, satisfaciendo las necesidades de los clientes a través de soluciones innovadoras.

Nuestro sueño es ambicioso y, particularmente, confío en el potencial de nuestro país. Para ello, se requiere de políticas donde Gobierno, Sindicatos y Empresas colaboren en conjunto, ofreciendo diálogos transparentes, con el objetivo mejorar la calidad de vida de todo el pueblo argentino.

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