Fusiones y adquisiciones en Oil & Gas en 2020-2021

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Juan Martin Emiliozzi (Advisor) - Juan Tripier (Senior Manager)

First Capital Group

.- Sin lugar a dudas, la incertidumbre es lo que ha marcado el último año atípico no solo para la industria del Oil & Gas, sino para toda la economía mundial. El Covid-19 fue el tema más influyente e inesperado del año, y dejo sectores ganadores y perdedores.

La extrema volatilidad generada por la pandemia, llevó al precio del petróleo a cotizar por primera vez en valores negativos, dado que la cuarentena impuesta por los gobiernos hizo que la demanda de petróleo se vea muy retraída. Los últimos datos están mostrando una caída de un poco más del 10% de la demanda global del petróleo y se espera que recién
para 2023 se llegue a niveles pre pandemia.

También hay que destacar que la pandemia ha acelerado el proceso de cambio de utilización de energía, incrementando la atención en los renovables. Inclusive, el estancamiento de la demanda hizo que muchas refinerías estadounidenses y europeas conviertan sus plantas para producir biocombustibles - sin dudas estamos ante tiempos de adaptación y cambios.

Dado el complejo contexto, y considerando que muchas veces los ciclos de crisis / precios de commodities bajos potencian movimientos y reestructuraciones corporativas, presentamos a continuación un panorama de lo que fue la actividad de M&A (fusiones y adquisiciones según sus siglas en inglés) durante la pandemia.


Panorama M&A a Nivel Global

A nivel mundial durante el año 2020 se registraron +700 deals de M&A por un valor mayor a USD 400bn (en base a datos de Refinitiv/Dealogic/PwC). Estos valores representan una baja de aproximadamente 15%-20% en comparación con el año 2019 – una caída muy acentuada. La palabra clave fue consolidación, dado que grandes grupos buscaron combinarse para
reducir/optimizar sus estructuras de costos y crear economías de escala y sinergias.

Algunos casos relevantes incluyeron Chevron/Noble Energy (USD 5bn),
ConocoPhillips/Concho Resources (USD 10bn), Devon/WPX (USD 6bn). Hasta Exxon Mobil y Chevron en algún momento discutieron llevar adelante una mega-combinación (que finalmente no prosperó).

También hubieron grandes ventas de activos por necesidad, por ejemplo BP vendió su negocio de petroquímicos a la también británica INEOS por USD 5bn. China por su parte realizó reestructuraciones societarias entre sus empresas estatales, siendo el caso más emblemático el de la recién creada Pipechina que adquirió activos de midstream de Petrochina/Sinopec por más de USD 50bn – atención a una nueva oleada de adquisiciones chinas a nivel internacional.

Panorama M&A a Nivel LATAM


Primero hay que tomar en cuenta que el impacto de la cuarentena en la región no fue homogéneo, hubo países como Argentina y Perú donde el PBI se contrajo 11% y 12% respectivamente (dejando de lado Venezuela), y países como Brasil, Chile, y Uruguay que la caída fue prácticamente la mitad. Los niveles bajos de actividad generaron una disminución de las inversiones de capital en la industria, lo que a su vez impacto sobre los
flujos de M&A.

Hay que tomar en cuenta, que la actividad de M&A en LATAM no es tan versátil, variando de país en país, y tiene características diferentes a la de otras regiones. Mientras que en USA la baja del precio del petróleo disparó una ola de fusiones/consolidaciones para que las empresas sobrevivan, en LATAM los mercados están menos fragmentados, y en general solo recurren grandes empresas, observándose mayormente disposiciones de activos para ganar liquidez.

A nivel de países, desde 2015 Brasil, Argentina y Colombia han sido los principales destinos de M&A en la región – registrando en ese periodo un total de USD 36.000 millones en +190 deals.

En el caso puntual de 2020, después de venir de un 2019 muy bueno en términos de valores operados de M&A, fue el año más bajo en el último lustro en términos de values alcanzando aproximadamente USD 2.400 millones.

Brasil fue el país más activo con más de 17 transacciones y más de USD 1.100 millones en valores operados, secundado por Colombia con un poco más de USD 850 millones (2 deals). El caso de Colombia es interesante, ya que con una postura “market friendly”, en el último tiempo logró duplicar su producción y convertirse en un destino relevante para inversión de M&A. En tercer lugar estuvo Argentina con más de USD 400 millones (8 deals).

Algunas de las transacciones más relevantes incluyeron:
 La compra de activos de producción onshore en Colombia por parte del fondo Carlyle Group a su coterránea Occidental Petroleum (Oxy) por USD 825 millones realizada en el mes de octubre. La transacción forma parte de un plan de desinversión de Oxy a nivel internacional.
 En el mes de diciembre, Petrobras anunció la venta a Ouro Preto Energia Onshore (filial de 3R Petroleum) de 14 campos onshore ubicados en el estado de Bahia. El monto de la transacción fue de USD 250 millones.
 La adquisición del 10% restante de Transportadora Asociada de Gas (TAG) por parte de Engie y CDPQ de Canadá por casi USD 190 millones. Con esta
adquisición CDPQ y Engie completa el 100% de TAG, ya que en 2019 habían
adquirido el 90% en un mega deal de casi USD 9bn.
Se observó un fuerte componente estacional. Con la mayor parte de las transacciones ocurriendo antes de la pandemia o hacia fines de año.

Panorama de M&A a nivel de Argentina

En el plano local, la cuarentena extendida, la polarización política y una crisis económica y financiera que se viene arrastrando desde el año 2018 y que no tiene un claro plan de salida, influyeron negativamente sobre las decisiones de inversión. Desde antes de la pandemia los inversores ya estaban en una postura de ‘wait and see’ y muchas transacciones ‘on-hold’.

A esto se le suma que el 2020 fue un año movido para las multinacionales operando en Argentina, con muchos anuncios de salida y/o recortes. Esto todavía no ha llegado al sector de oil & gas, pero hay que estar atentos ante posibles anuncios.
Si bien el sector energético tradicionalmente ha sido uno de los principales impulsores del M&A en el país, el 2020 fue la excepción, con un flujo bajo de operaciones (y concentradas mayormente antes de la pandemia) - indicador de los altos niveles de incertidumbre que existen en el sector.

Entre las operaciones más relevantes del sector se encuentran:
 En enero la multinacional de servicios petroleros Schlumberger concreto la venta de su participación accionaria (49%) que mantenía junto a YPF en el Bloque Bandurria Sur, en Vaca Muerta. La compra de la participación fue realizada por Equinor y su socio Shell en partes iguales y por un valor de USD 355 millones.
 En enero la noruega Interoil Exploration Oil & Gas adquirió la participación de la empresa Roch en los Bloques Campo Bremen, Moy Aike, Chorrillos, Océano y Palermo Aike. Con esta operación Roch se retira de la provincia de Santa Cruz y concentra sus operaciones en otras tres provincias (Tierra del Fuego, Neuquén y Mendoza).
 En enero Raizen Gas (Shell Gas) especializada en la comercialización y
distribución de gas licuado y petróleo vendió la totalidad de las acciones a Italgas, compañía argentina originaria de Rosario.

Un punto a tener en cuenta es el proceso de reestructuración de deuda que está llevando a cabo YPF. Al ser la principal petrolera de Argentina, con una presencia muy activa en Vaca Muerta, un canje exitoso será clave en cuanto a las perspectivas futuras del sector.


Perspectivas para el 2021

 Crisis global sin precedentes y segunda ola. Lo que nos vuelve a enseñar este año atípico es que a pesar de la crisis y el párate económico, la vida y los negocios continúan. Sin embargo a raíz de la segunda ola, y aun con las incipientes campañas de vacunación en el mundo, el 2021 empieza con una nueva ráfaga de incertidumbre. El M&A es una actividad que en general necesita cierta estabilidad macroeconómica, por lo cual es probable que se repita un año similar al 2020 con deals reactivos de adaptación, con algún repunte hacia los últimos meses del 2021, cuando haya mayor previsibilidad acerca del futuro.
 El mercado necesita señales positivas. En un contexto global tan complejo como el actual y con mercados que se manejan con un alto componente de expectativas, más que nunca es importante que se envíen señales positivas que promulguen estabilidad y sirvan para atraer inversiones en el sector de Oil & Gas.

Hay que dejar de lado la política, y optar por el pragmatismo en lo económico, apuntando a generar estabilidad y optimismo. Si bien es un año donde se espera cierta recuperación económica – siendo a su vez un año electoral – sino se genera un plan para el sector con reglas claras, la volatilidad y la desconfianza continuarán, impactando directamente sobre los niveles de inversión.
 Distressed y necesidad de liquidez. En el contexto actual muchas compañías del sector han sido afectadas a nivel financiero. Esto hará que continúe la necesidad de transacciones del tipo distressed a partir del cual activos o empresas necesiten reestructurar su operación y pasivos. Dentro de este marco podríamos ver a grandes grupos locales buscando desprenderse de activos no estratégicos para afianzar su liquidez.
 Oportunidad para captar pesos. El panorama indica que seguirá habiendo exceso de pesos en el mercado, con expectativas devaluatorias de la moneda. En este sentido, todo negocio que sirva para absorber pesos y ofrezca cobertura cambiaria continuará siendo atractivo en 2021. En este sentido el sector de Oil & Gas puede ser muy atractivo.
 Seamos Positivos. El contexto se encuentra en un cuadro de monitoreo constante.
A partir de marzo/abril, luego de los ‘100 días’, se podrá vislumbrar las
posibilidades y oportunidades que el mercado local brinde. Analizar y monitorear será la consigna para los próximos meses. Recordemos que Argentina es la tercera economía más grande de LATAM, y Vaca Muerta es uno de los depósitos de Shale más grandes del mundo, así que más allá de las distintas crisis, Argentina es y será siempre un mercado relevante. Oportunidades siempre hay…

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