Un Barril Criollo a U$ 45 frena el desarrollo productivo nacional

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El sector empresario extractivo de petróleo ha tratado sistemáticamente de desplazar al Estado de toda función efectiva y trascendente en el rubro, es decir ser proveedor confiable de la cuota parte mayoritaria de la energía para la Nación.

Por Andrés Repar

Hoy el sector expone su fracaso en ello, pero trata de conservar las posiciones adquiridas recurriendo al Estado para mantenerlas y, si es posible, incrementarlas.

El costo de producción del crudo puede verse en el informe de YPF (con valores del 2019 entre 15 y 20 U$/boe) , y en particular en el informe del primer trimestre del 2020 (con precios y demandas disminuidas) de Vista SA  (Galluccio) con el 100% de shale oil donde el “lifting cost” lo declara en 9,99 U$/boe.

 En la base de datos estadísticos del Informe II de la EIA (Energy Institute of America) la extracción real para la zona inmadura (oil phase) de Vaca Muerta la denomina “EUR- Estimated Ultimate Recovery”  plantea que se halla entre el 5 y el 7% del crudo in situ.  Adoptando solo un 5% para un periodo de 5 años obtenemos un EUR de más de 1.100.000 bbl/Km2.

 Los pozos horizontales actuales (de 2.500 a 3.000 m) desarrollan un área de fracking que prevé extraer unos 660.000 bbl/pozo. El costo operativo unitario del pozo medio (mix de productivos y no productivos) cuyos costos se hallan entre 10 y 12 millones de U$ se halla en 15,15 U$/bbl, similar a la media declarada por YPF en el 2019.

Con los costos indirectos: servicios financieros e impositivos (regalías) y beneficios del orden del 20% (5 U$/bbl) se llega a un precio base de venta (con un buen margen) del orden de 26U$/bbl.

Este precio de venta es casi el 50% del de “emergencia” que requieren las empresas petroleras (45 U$/boe).

La situación mundial en este tema no es sencilla y están todos los almacenajes y buques completos.  Colocar el crudo a 45 U$/boe sin demanda y eventuales ventas a mitad de precio es un oneroso error para el país.

A nivel del mercado interno el Estado Nacional puede asistir en compras de crudo a futuro o mejor sostener parte del salario de los trabajadores de las empresas con problemas.  Para nada darles un valor sostén del crudo a empresas que con maniobras de pagos de servicios pueden manipular márgenes de fugas o envíos de fondos al exterior.

No nos olvidemos que en esta emergencia “deberíamos impedir el movimiento de dineros especulativos hacia el exterior” como lo expresa el artículo de Cesar Crocitta y Bruno Capra en Página 12 del 30-04-2020.

Sostener los 45 U$/boe hasta el 31-12 -2020 es un despropósito por las vicisitudes de los precios. Son 8 meses cuando no sabemos qué va a pasar la semana próxima...

El precio del barril en pesos es parte del marco político definido por el gobierno nacional liderado por Alberto Fernández.

Al traducir los números dados en dólares a pesos podemos observar que la retribución del crudo (26U$/boe) puede girar en el entorno de 9 $/litro, un 15% del valor de la nafta al público, que es una cuota parte razonable.

El precio de 45 U$/boe implica un costo del crudo a las refinerías del orden de  19 $/litro, es decir cerca del 30% del valor final de las naftas y del gasoil. Algo que más tarde o más temprano va a determinar un valor de la energía impagable por el sistema productivo actual.

Este requiere energía sustentable y competitiva para un retorno y una evolución productiva fundamental en los primeros meses post-corona (suponemos Agosto 2020 en adelante).

La larga agonía de las pymes industriales y de los usuarios de servicios requieren de este esfuerzo compartido de la nación y de las empresas. Si no es así, el Estado, ante la emergencia  y el cierre o abandono de pozos no tendría otro camino que absorber las estructuras productivas y traspasarlas a YPF o IEASA (Ex ENARSA) y así sostener el imprescindible desarrollo productivo nacional.

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