El gobierno saliente prorrogó hasta marzo licitación del ducto Vaca Muerta-Salliqueló

 -  - 


La Secretaría de Energía prorrogó hasta el 31 de marzo próximo la apertura de ofertas correspondientes a la licitación pública nacional e internacional para la construcción del gasoducto Vaca Muerta (Neuquén) – Salliqueló (PBA) fase I del Gasoducto del Centro (TGC), que había sido fijada para el corriente mes.

La explicación de tal prórroga planteada por el Ministerio de Hacienda es que obedece a la inclusión en el proyecto a licitar del gasoducto complementario de interconexión  Mercedes – Cardales  “formando parte de las obras a ser ejecutadas dentro de las obligaciones del adjudicatario”,  lo cual implica modificaciones al pliego y a la licencia Transporte,  que serán publicadas en las próximas semanas.

Energía explicó que además la prórroga fue dispuesta haciendo lugar a solicitudes que en tal sentido realizaron dos empresas interesadas en participar de la licitación, aludiendo a China Gezhouba Group Company (el 31 de octubre), y a China Petroleum Pipeline Engineering (el 17 de octubre) basadas en “una serie de circunstancias técnicas y macroeconómicas “ que la Secretaría consideró atendibles.

Estas consideraciones figuran en el Aviso de Prórroga emitido por Hacienda pero además de estos argumentos cabe considerar la situación de transición político-institucional hacia un nuevo gobierno nacional  (de otro signo) a partir del 10 de diciembre,  que deberá ratificar o rectificar esta iniciativa ligada al desarrollo masivo del gas originado en los yacimientos no convencionales de la formación Vaca Muerta.

También deberá considerarse la  forma de financiamiento del proyecto habida cuenta que el actual gobierno estuvo pensando en utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES (FGS) como aporte parcial (unos 400 millones de dólares sobre un total de 800 millones que demanda la Fase I del ducto). Esto ya no formaría parte del esquema de financiación  del ducto lo cual implica que las empresas interesadas deberán contar con mayor capacidad de financiamiento  propio, o de gestionarlo por su cuenta.

En setiembre último Energía aspiraba a que los productores del gas aportaran 200 millones de dólares y que otra cifra similar fuera invertida por la OPIC -de los Estados Unidos- para encarar el tendido del primer tramo del ducto. La persistencia de una alta tasa de riesgo crediticio para el país debido al alto endeudamiento y la escasa posibilidad de pagos complicó estos planes y ahora todo queda sujeto a revisión del nuevo gobierno. 

En los últimos días Energía consultó a las empresas y consorcios que habían manifestado su interés en participar de la licitación acerca de si tal interés persistía. Reafirmaron su interés pero obviamente esperan que la Argentina recupere cierta normalidad macroeconómica, lo cual constituye uno de los principales y prioritarios desafíos para la Administración de Alberto Fernandez, en el marco de la grave crisis que heredará.

Otro facto clave para avanzar con este proyecto se refiere decisiones del nuevo gobierno sobre política tarifaria para el gas en el mercado interno, y la política de precios para el gas en boca de pozo y las condiciones para la exportación.

El listado de empresas interesadas se integra con TGS-YPF-Pampa Energía; Tecpetrol-TGN; Velitec-Fyresa, y las empresas chinas antes mencionadas.

En setiembre la cartera de Energía, a cargo de Gustavo Lopetegui, oficializó mediante la resolución 437/2019 la puesta en marcha del proceso de licitación pública para otorgar en noviembre una licencia por 35 años destinada a transportar mediante un nuevo gasoducto troncal el gas de la cuenca neuquina hasta el Gran Buenos Aires, y luego (Fase II con un costo de 1.200 millones de dólares) hasta San Nicolás de los Arroyos, para su empalme con el sur de Santa Fe y el Litoral.

La incorporación ahora del ducto complementario Mercedes-Cardales habría sido propuesto por TGS y posibilitaría un empalme del primer tramo del troncal VM-Salliqueló con el sistema que opera TGN para llegar con gas al sur de Brasil para su exportación, aunque con un menor volumen de gas (unos 14 MM3/día) por la menor capacidad de transporte que el previsto para el troncal de la Fase II.

Desde Energía se aclaró que este ducto "es complementario y no reemplazará al troncal Fase II del proyecto original, pensado para transportar hasta 40 MM3 diarios".

El objetivo declarado por Energía en setiembre fue que “la construcción de la primera etapa del ducto esté completa en el invierno de 2021”, lo que permitirá reemplazar Gas Natural Licuado (GNL) -que aún se importa por el puerto bonaerense de Escobar— por producción doméstica y que implicaría un menor costo del insumo estimado en unos 240 millones de dólares anuales. Este objetivo ya no será realizable.

El criterio establecido por Energía implicaba la recepción de las ofertas en dos sobres, uno con los antecedentes técnicos y otro, que se abrirá sólo para los casos de quienes resulten precalificados, conteniendo la propuesta económica.

La licitación –cuyo pliego está sujeto a revisión- contemplaba como obligación el diseño y la construcción de un gasoducto y todo el sistema de plantas compresoras necesarias para llevar hasta 40 millones de metros cúbicos día desde Tratayén ( Cuenca Neuquina) hasta la localidad bonaerense de Salliqueló (570 kilómetros-Fase I ), de 36 pulgadas de diámetro y capacidad inicial mínima de 15 MM3/día de transporte,  y luego hasta el Litoral (otros 470 kilómetros – Fase II).

El pliego de licitación habilitaba un plazo de hasta 60 meses para culminar la segunda etapa, e incluso señalaba que si la futura licenciataria (Transportadora de Gas del Centro -TGC) no llega a completar esa fase, ello no la afectaría en tanto operadora del primer tramo del ducto.

Pero debe considerarse en este punto que es el proyecto completo –ahora con la incorporación del nuevo tramo- el que posibilitará los objetivos declarados por el gobierno y los productores de expandir el suministro de gas natural al noreste del país y además a exportarlo al sur del Brasil. 

El acelerado incremento de la producción de gas no convencional saturó la capacidad de transporte de gas natural desde la Cuenca Neuquina hacia los principales centros de consumo del país a través de los gasoductos Neuba I, Neuba II y Centro Oeste. 

El tendido del nuevo ducto permitirá liberar capacidad de transporte de los Neuba y llegar con el gas necesario hasta la zona de Bahía Blanca, para su uso petroquímico y para la conversión en una planta de GNL (que proyecta YPF), con vistas a su exportación a terceros países, con la atención puesta en el mercado asiático.

431 views
bookmark icon