“Buscamos el beneficio de todos y que las empresas ganen e inviertan”

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Federico Bernal, mencionado como potencial funcionario de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, habla del documento de energía elaborado por los equipos técnicos del PJ. El sector empresario se manifiesta preocupado por un eventual cambio de rumbo en materia energética. Son muchos los nombres en danza para ocupar un ministerio o una secretaría, Federico Bernal es uno de ellos, pero Alberto Fernández aún no se ha pronunciado.  En la prensa sectorial circuló un documento atribuido a Bernal con enunciados y acciones de cara a la posible nueva gestión. En este reportaje, Bernal habla del contenido del documento, pero también desgrana sus propias ideas.

Se afirma que el documento del PJ que circuló estuvo comandado por usted...

Es totalmente falso. El documento denominado "Aportes de Equipos Técnicos de la Unidad” —coordinado por Ginés González García— lejos está de haberse cerrado y es el resultado de un trabajo de meses y que involucró a más de 25 especialistas, técnicos y técnicas, integrantes todos de la Comisión de Energía del PJ. Aprovecho para comentar que este equipo forma parte de un grupo de más de 700 especialistas, incluso con participación de funcionarios de 20 provincias.

Respecto del documento de Energía, quiero resaltar que de las reuniones y contribuciones que desembocaron en dicho material además de los nombres que circularon, debemos agregar a Diego Roger, Nicolás Arceo y Esteban Kiper, entre muchos otros.

Quiero destacar y felicitar al PJ. por su vocación de debate permanente y constructivo. La propuesta que se nos hizo es debatir puliendo asperezas y tratando siempre de llegar a consensos. Si eso no es posible, las diferencias se dejan de lado para seguir avanzando. La clave es perder el miedo a debatir y hacerlo sin condicionamientos. El documento resultante es una fiel síntesis de ello. Y por eso creo que restringir la autoría a una persona o a un puñado de personas es, además de falso, una falta de respeto al Partido Justicialista. 

Las empresas son jugadores clave en la producción y están preocupados por el contenido del documento y la incertidumbre que generan algunas afirmaciones…

La “preocupación” de las empresas salió de un artículo de Econojournal. Por lo menos, habría que conocer qué empresas son las supuestamente preocupadas. Y más importante: me parece poco serio que estén preocupadas por lo que se propone en el documento -que hay que recordar es un primer borrador no oficial- cuando a diciembre habremos de cumplir 270 días de congelamiento y sin la más mínima propuesta de parte de Lopetegui de salida lógica a este caos.

Por otra parte, las empresas son un eslabón fundamental ¿qué duda cabe? pero no podemos pensar sólo en su “preocupación” ya que nadie puede estar por encima de la ciudadanía, tal y como parece pretender algunos, en particular funcionarios de la gestión macrista. En este sentido, el fallo de la Corte de 2016 en el fallo CEPIS fue contundente: el mercado no puede estar por encima de los ciudadanos. Y eso debe respetarse. 

El documento tiene una serie de planteos retóricos y también propone acciones, entre otras el congelamiento de tarifas…

En el documento de consenso planteamos un eventual congelamiento de tarifas de 100 días. En realidad, la idea -todavía en discusión- es continuar con el congelamiento heredado. Reitero: no es la posición oficial del PJ ni del Frente de Todos ni de Alberto Fernández.

El congelamiento está vigente desde el mes de abril. Pero como se trata de una medida electoralista, ningún medio del mainstream ha dicho nada. Yo estuve reunido con muchas empresas entre productoras, generadoras, distribuidoras y transportistas. Y la incertidumbre actual es absoluta. Pensemos además que el congelamiento macrista se sostiene sobre la posibilidad de más subsidios a partir de 2020. ¿Cómo puede ser que congelen y la supuesta solución esté supeditada a mayores erogaciones estatales en este contexto macroeconómica que raya la crisis de 2001, sino es peor?

Las empresas reconocen que este esquema tarifario es insostenible. A propósito, considero que, al igual que con los usuarios y consumidores, las empresas también han sido víctimas de las graves fallas regulatorias, las violaciones a las leyes, a las Actas Acuerdo y al fallo de la Corte Suprema de 2016 por parte de los funcionarios de esta gestión. 

Por tanto, creo que lo más serio, responsable y sostenible pasa por trabajar codo a codo, todos los actores -e incluyo muy especialmente a las asociaciones de defensa de los usuarios y consumidores, como Defensores del Pueblo y funcionarios provinciales- resolviendo todas estas fallas e incumplimientos, abordando soluciones de mediano y largo plazo en el marco de un proyecto político que pondrá el eje en la expansión del consumo, el mercado interno, la producción y la reindustrialización del país. 

Y sucede que no sólo la actual política energética es incompatible con este proyecto, sino también con el proyecto de financiarización de la economía, destrucción del mercado doméstico y primarización económica de Macri. De lo contrario, veríamos una población pudiendo pagar los servicios públicos, líneas de 500 kV expandiéndose proporcionalmente en estos cuatro años, redes domiciliarias de gas lo mismo, etc.

La realidad demuestra no solamente todo lo contrario, sino nulos avances o fuertes retrocesos, por supuesto, con excepción de las ganancias y la distribución de dividendos. Y repito: está muy bien que las empresas ganen. Pero no puede ser a costa del masivo empobrecimiento ciudadano, de miles de PyMEs fundidas por la tarifa, de economías regionales colapsadas, de productores agropecuarios sin combustibles.

Entre los enunciados el que más preocupa el siguiente: “El Estado asegurarála adecuada prestación de los servicios de gas y electricidad a un costo mínimo para los usuarios y de acuerdo a sus ingresos, que posibilite una rentabilidad justa y razonable a las licenciatarias pareciera ser”. 

Nuevamente, la “preocupación” salió de una nota de Nicolás Gandini. Ahora, si el enunciado en cuestión es materia de preocupación, recuerdo a los “preocupados” que tal conceptualización no es ni más ni menos que lo establecido por nuestra legislación, los marcos regulatorios, los objetivos de los entes reguladores, el fallo de la Corte Suprema (caso CEPIS) y nuestra Constitución Nacional.

La frase, en pocas palabras, puede sintetizarse en esta otra: “tarifas justas, razonables y asequibles”. Este es el punto de equilibrio que beneficia a todos, que permite que todos ganen. Y lo cierto es que las tarifas con Macri no fueron ni justas ni razonables y mucho menos asequibles. Los cuadros tarifarios y sus ajustes no respetan las Actas Acuerdo ni las leyes marco del Gas y la Electricidad, y además violan sistemáticamente el fallo de la Corte. Nosotros hablamos de previsibilidad, justicia, razonabilidad y asequibilidad desde el productor y generador hasta el hogar, la PyME, los pequeños productores, la gran industria y las economías regionales.

¿Usted tuvo contacto con las empresas?

Como ya mencioné, hemos tenido reuniones con amplios sectores de la industria. Con referentes en la construcción de infraestructura eléctrica, generadores y distribuidores y con ejecutivos locales y extranjeros de toda la cadena de valor del sector. Lo propio hicimos con dos de las principales productoras gasíferas y una de las dos transportistas. Con empresarios de los biocombustibles de Tucumán, Santa Fe, Santiago del Estero y Entre Ríos estamos trabajando desde hace varias semanas. Y en breve participaremos de un encuentro en el IAPG invitados por sus autoridades según nos fue confirmado recientemente.

El gas en boca de pozo… ¿se piensa en pesificarlo?

Somos perfectamente conscientes de que los costos de producción de los proyectos shale están directamente relacionados con el valor del dólar (aunque subsiste lógicamente una parte variable en pesos en la matriz de costos). Ahora, ¿qué sucede con los yacimientos convencionales?

Y muy importante como ya mencioné, precios domésticos jugando con precios internacionales para la producción exportable.

Pero hablan de pesificar tarifas ¿Usted cree que es posible ?

A esta altura del partido me preocupa más la parte en pesos de la tarifa que el precio del gas que está en dólares, el cual no solamente bajó, sino que si la política hacia Vaca Muerta es inteligente (gas asociado), podría bajar aún más.

Ahora, ¿por qué digo que la parte en pesos es la que más me preocupa? Porque los parámetros de la polinómica, al estar la economía argentina prácticamente dolarizada, van al ritmo de la devaluación. Y acá el problema no es tampoco el dólar, sino la indexación automática en las RTI cuando debería ser, en función de las Actas Acuerdo, una indexación no automática.

En cuanto a la pesificación propiamente dicha, debe ser materia de estudio, analizando qué costos pueden pesificarse y cuáles no. También que inversiones o proyectos se fundamentaron en nuestra moneda. Por ejemplo, el 80% del petróleo que produce el país es convencional. ¿Qué parte es en pesos y qué en dólares? Lo mismo para el gas convencional. Incluso para el shale, el offshore/onshore, etc.

La pesificación también significa precios domésticos que puedan ser pagados por los argentinos y las argentinas, permitiendo a productoras precios internacionales para la exportación. Nuevamente, la clave es trabajar codo a codo. Primero, para dejar atrás la crisis energética de Macri; y segundo para que la energía sea convertida en una poderosa herramienta de desarrollo nacional, genuino federalismo, infraestructura pendiente, reindustrialización y desenvolvimiento científico y tecnológico.

El documento habla de la intervención de los Entes reguladores

Es una posibilidad. Se promueve la idea de crear una Comisión de Revisión Tarifaria Integral que deberá establecer el costo real de producción, transporte y distribución de gas y electricidad en un plazo de 100 días. Pero es una idea plasmada en un documento de trabajo que aún no está concluido.

¿Cuál es el objetivo?

En cuanto tengamos un conocimiento cabal de los costos reales de producción, transporte y distribución, plantearemos una mesa de negociaciones de los precios y tarifas. Además de inversiones para expansión y costos de mantenimiento.

Además se evaluarán las inversiones realizadas y las requeridas; y se establecerá una tasa de rentabilidad razonable de los operadores. Mi opinión es que hasta tanto no esté establecida la estructura de costos, las tarifas deberían mantenerse congeladas. Si van 270 días, 60 o 90 días más no debería mover el amperímetro, más aún teniendo en cuenta las multimillonarias ganancias y distribución de dividendos que registraron en los últimos años.

Es más, las propias empresas se quejaron de haber esperado doce años o más de supuesto congelamiento o retraso tarifario -período dentro del cual además ninguna se fue ni quebró-, tres meses (2% de aquel período) de espera para corregir este descalabro y que también habrá de beneficiarlas no veo sea ningún problema. Por otra parte, anunciaron que bajan inversiones. Si a esto le sumamos los resultados exhorbitantes que tuvieron, cabe preguntarse: ¿Tan grave es? Alguna podrá responder que tienen deudas en dólares que cancelar. Bueno, eso es todo un mundo que también deberá ser estudiado. 

Pero los precios acoplados internacionalmente siempre impactan en el mercado interno…

Si, y por eso procederemos a desacoplarlos, somos productores de energía. No hay motivo por el que los consumidores deban pagar el mismo valor que se paga en países importadores de hidrocarburos. Los eventuales aumentos del dólar no pueden ser trasladados automáticamente al consumidor como ocurre con Macri.

Es responsabilidad de todos y todas encontrar una fórmula que permita desandar este caos, reordenándole la vida a la ciudadanía y dándole previsibilidad y también certidumbre a las empresas. Pero ninguno de los eslabones puede ser afectado. Es decir, lo que buscamos es el beneficio de todos y que las empresas inviertan y ganen, que se recupere el consumo y que los servicios públicos vuelvan a ser “públicos”, no bienes de lujo como hoy, crecientemente inaccesibles.

¿Usted cree que Vaca Muerta cpuede ser una importante fuente de divisas?

No comparto el abordaje netamente exportador (formato Pampa Húmeda) y generador de divisas. Creo que empezar desarrollando masivamente Vaca Muerta así será perder una oportunidad histórica. También es equivocado centrar las exportaciones en el GNL, dada la complejidad  de ese mercado. La Argentina llega muy tarde al gas licuado, lo cual no significa no entremos en él. Pero el ingreso debe ser muy inteligente, maximizando ventajas y haciendo uso de la geopolítica energética mundial. Creo al respecto que una planta en Tierra del Fuego para abastecer al mercado chino es la mejor opción. Y creo que el esquema represas Santa Cruz es un muy buen camino a emular.

Ahora bien, y como venimos sosteniendo desde hace meses, el shale oil representa la mejor vía exportadora en el mediano plazo, permitiendo apalancar los desarrollos no convencionales, en paralelo a aprovechar la producción de gas asociado para el mercado interno, el cual podría ser provisto a precios muy inferiores a los vigentes.

O sea que para usted le clave pasa por exportar shale oil…

Totalmente. Porque no tiene la complejidad intrínseca del negocio del GNL ni tenemos que construir una planta a cuatro o cinco años para exportarlo en escala. La infraestructura para exportar crudo la tenemos. Reflotar el ducto a Chile me parece muy positivo. Por otra parte, una refinería para shale oil es, al menos por ahora, inviable. YPF con sus concesiones de Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur; Tecpetrol con Fortín de Piedra y Vista Oil pueden ser importantísimos jugadores. Duplicar la producción en pocos años y destinarla a la exportación es el camino. 300.000 barriles diarios exportados por año son a razón de 6.000 millones de dólares (a una cotización vigente menos el descuento que se le aplicaría a nuestro shale).

Acá sí lo que tenemos que tener es mucho cuidado con la demanda doméstica. Ahora no importamos crudo porque estamos refinando al nivel del año 2000 y consumiendo combustibles como en 2015. Por este motivo, hay que pensar cómo abastecernos cuando la demanda se normalice y crezca. El shale oil puede mezclarse con el crudo más pesado y ser refinable. Para esto es necesario que una parte la renta generada en Vaca Muerta se destine a la recuperación de los convencionales, sobre todo petróleo, abandonados por esta administración. ¿Vía retenciones a las exportaciones? No me parece. Sí con fondos compensadores. E importante remarcarlo: cuando hablamos de convencionales no sólo es el hidrocarburo, sino las provincias productoras más allá de Vaca Muerta.

¿Y el shale gas de Vaca Muerta qué rol le asigna?

Debe destinarse a energizar el Mercosur, esto es, exportando todo lo que se pueda a Chile, a Brasil, Uruguay y, por qué no, a Paraguay. Debe destinarse, asimismo, a satisfacer la demanda insatisfecha y la gasificación completa del país.

Y, muy especialmente, debe industrializarse mediante un plan revolucionario a nivel industria petroquímica y química. Nosotros desde OETEC hemos sido los primeros en plantear este camino en el debate sobre Vaca Muerta cuando de gas se trata. Cuando todos no veían otra salida más que GNL, nosotros planteamos el desarrollo de la petroquímica. La demanda mundial y regional tiene por delante décadas de crecimiento a tasas impresionantes. Y si recuperamos el mercado interno, la Argentina también mejorará su consumo.

Entonces, lo que decimos es: exportemos gas sí, pero con valor agregado. La venta al extranjero de urea y metanol triplica el valor de venta del GNL. Las exportaciones de estos productos a partir de 2023/24 podrían aportar en el corto plazo entre 3.000 y 4.000 millones de dólares adicionales por año a las de crudo y gas natural, con la ventaja de haber implicado inversiones en plantas de metanol, urea, propileno y polipropileno, multiplicando empleo local (cerca de 50.000 nuevos puestos de trabajo), desarrollando la industria de la construcción, la industria metalúrgica y fomentando las capacidades científicas y tecnológicas nacionales. Asimismo, involucraría ingresos al fisco por esos volúmenes de exportación del orden de los 1.000 millones de dólares anuales. Y esto no es invención mía, sino que nos basamos en estudios presentados por la Cámara de la Industria Química y Petroquímica de la República Argentina.

Se habla de un proyecto para “blindar” Vaca Muerta...

¿Se necesitó en la Vaca Muerta anterior a Macri, de la que nada o muy poco se conocía, y que ponía primera con costos mucho más elevados a los actuales, "blindar" esta formación geológica como si fuera un Estado dentro del propio Estado? En absoluto. 

Por ejemplo, a fines de 2015, Wood Mackenzie anticipaba para 2018 la duplicación de la producción de Vaca Muerta con lo heredado hasta entonces. Y eso sin ningún blindaje a Vaca Muerta. Ahora, ¿por qué no se duplicó? ¿Por falta de blindaje? ¿Porque no hubo beneficios adicionales con todo lo que el macrismo entregó? ¿Fue por esto o porque ninguna empresa seria invierte en un país cuyos funcionarios y reglas de juego se basan en la destrucción local de la producción, la industria y el mercado interno?

Otra cosa, se dice de aprender y replicar la experiencia de EE.UU. Y la verdad es que acá hay mucha ignorancia. Porque EE.UU. no basó su revolución shale en ningún “blindaje”. Tampoco en exportaciones masivas. Por el contrario, fue su mercado interno, el abaratamiento de los precios del gas y su consecuente industrialización los pilares de la revolución shale. Si se dice que nuestros costos ya empatan o están muy cerca a los de EE.UU., qué impedimento hay para no avanzar con todo sin tener que entregar un ojo de la cara.

Tampoco me parece lógico o conveniente a los intereses nacionales esta fiebre de proyectos de ley -muchos de los cuales aún son desconocidos-.

¿Usted cree que no es necesaria una ley específica par Vaca Muerta al menos como señal para los inversores ?

No digo que no se necesite. Pero no me parece que haya que ceder regalías o ingresos impositivos o crear un Fideicomiso en Estados Unidos para atraer inversores extranjeros. Quiero decir, ¿vamos a ceder tanto sin negociar? ¿Anticipamos que habremos de ceder sin siquiera estar en el gobierno para conversar y discutir con las empresas otras opciones -con las que están y las que no-? ¿Vaca Muerta no cuenta con particularidades únicas que son verdaderas e irrepetibles ventajas?
 
Para darse una idea, ninguno de los cuatro años de gestión macrista consiguió superar las inversiones de 2014 ni de 2015. Para lograr proyectos de la naturaleza del de YPF-Chevron o YPF-Petronas, las empresas necesitan más que “proyectos de ley” a diestra y siniestra, un proyecto de industrialización, expansión del consumo y estabilidad macroeconómica. Lo mismo vale para Tecpetrol con Fortín de Piedra. Si bien cierto que parte del espectacular crecimiento obedece a la Resolución 46, no creo que Tecpetrol reduzca su producción cuando esta norma vence si tiene asegurado un mercado comprador.

También resulta estratégico tener una YPF saneada, alineada al país y a su gente, como la que supimos tener. Una YPF así podría suplir la falta de crédito o la dificultad de acceso al crédito que tienen productoras chicas. Porque hay que llenar Vaca Muerta de productoras chicas y medianas, asociándolas a YPF.

En fin, las productoras necesitan se les asegure contratos a largo plazo, garantizados por el Estado nacional, de una demanda sostenible y en expansión. Y acá vale el mercado argentino, el regional y el internacional. Ahí está el desafío. Luego sí, que vengan todas las leyes habidas y por haber, pero para blindar cada vez más industria, más PyME proveedora de bienes y servicios, más desarrollo tecnológico nacional, más infraestructura de exportación, más exportación con valor agregado, más integración regional, más cooperación internacional.  

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