Enargas y Energía analizan las propuestas para ampliar el transporte del gas de la cuenca neuquina

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El Ente Nacional Regulador del Gas y la Secretaría de Energía ya encararon el análisis de las cinco propuestas que, a nivel de anteproyectos,  le hicieron llegar empresas interesadas en participar de la convocatoria para el tendido de un ducto que permita ampliar la capacidad de evacuación del gas producido en los yacimientos no convencionales de la formación Vaca Muerta, en Neuquén.

El objetivo es eliminar el actual “cuello de botella” que atraviesa la actividad, llegar con el gas a Buenos Aires y al Litoral, y desplazar al GNL importado. Incluso, producir GNL en el país para su exportación.

El secretario Gustavo Lopetegui, no identificó a las empresas, pero ya trascendió que dos de ellas son TGN y TGS, hoy a cargo de los sistemas nacionales de transporte troncal del gas natural que, en la Cuenca Neuquina, tiene por principales productores a YPF, Tecpetrol, Pluspetrol y Pampa Energía.

A estas dos compañías, cuyas propuestas ya publicó Energía & Negocios en sus aspectos básicos, se suma la realizada por el Grupo argentino-mejicano FYRESA – VELITEC S.A.

El grupo presentó dos propuestas o anteproyectos para un nuevo gasoducto  Neuquén – San Nicolás.

La primera contempla el tendido de un ducto que se conecte en la Planta Tratayén, (Neuquén) con un diámetro de 36 pulgadas y continúe con una traza directa hasta la Planta Compresora Saturno, en la Provincia de Buenos Aires. Desde esa interconexión con el sistema existente, continúa la traza hacia la localidad de San Nicolás, Provincia de Buenos Aires, con un caño de 30 pulgadas de diámetro.

Tiene una extensión total de 1.000 kilómetros y respecto a la capacidad de transporte nominal se estima que podría alcanzar un máximo de 40 millones de m3/día, con la instalación de 6 plantas compresoras en su recorrido. En su primera etapa se prevé contar con una capacidad de transporte de 10 millones de m3/diarios que se iría potenciando conforme vaya evolucionando la demanda.

El Monto estimado de la inversión en este proyecto es de U$ 1.200 millones, con un plazo de ejecución de 1 (un) año.

Una segunda propuesta presentada por el mismo grupo empresario consiste en la construcción de un nuevo gasoducto que vincule la Planta Beazley, ubicada en la traza del Gasoducto Centro-Oeste, en San Luis, con la Planta Deán Funes, ubicada en Córdoba. Este gasoducto se construiría con un diámetro de 30” para todo su recorrido y su extensión sería de 530 kilómetros aproximadamente.

Este gasoducto reforzaría la llegada de gas del Norte hacia los centros de consumo de Córdoba y el Litoral, su capacidad inicial de transporte sería de 5 millones de m3/diarios  y con tres plantas compresoras, se elevaría a 10 millones de m3/diarios.

En este caso el monto estimado de la inversión es de U$ 530 millones, con un plazo de ejecución de 8 meses.

Voceros del grupo empresario hicieron hincapié en que “la construcción de ambos proyectos significaría la incorporación de 50 millones de m3/diarios al sistema de transporte nacional de gas natural” (con un costo total que rondaría los U$ 1.700 millones).

VELITEC SA,  es una empresa de origen Argentino dedicada a la realización de proyectos, dirección y ejecución gasoductos, oleoductos e instalaciones de superficie.  En la actualidad participa de la ejecución de gasoductos y plantas compresoras en la provincia de Cordoba (sistema Calamuchita II).

Esta empresa tomó este año el control de SP-Argentina, empresa de servicios petroleros con bases en Neuquen, Chubut y Santa Cruz.

FYRESA, en tanto, es una empresa de origen mexicano dedicada a la ingeniería, financiamiento y construcción para la industria de Oil & Gas. Tiene mas de 100 obras terminadas en las incluye poliductos de 48” de diámetro, estaciones de compresión y baterías, tanto para el sector privado como para Estados de la región.

En diálogo con Energía & Negocios sus representantes destacaron que  FYRESA “tiene créditos pre-acordados” con instituciones bancarias en su país de origen para el financiamiento de obras vinculadas al desarrollo de infraestructura, como el gasoducto en cuestión.

El financiamiento se realizaría a traves de estos bancos mexicanos mas el aporte del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES “como herramienta complementaria”.

En ese sentido, indicaron, “proponemos realizarlo mediante sistema de pre-financiamiento o sistema alemán, en el cual no hay que desembolsar una cantidad mes a mes según la ejecución realizada, sino que al adjudicatario de la obra se le paga el importe cuando finalice los trabajos, método que acortaría considerablemente los plazos de aprobaciones para la consecución del crédito”.

La estructura tarifaria prediseñada para estos anteproyectos del Grupo revela que “las tarifas estarán calculadas y expresadas en dólares estadounidenses durante toda la vigencia del contrato y que se ajustarán, semestralmente, en función de un índice de precios de los Estados Unidos, a definir de común acuerdo”. “Se aplicarán las revisiones de los factores de inversión y eficiencia prevista en la Ley 24.076”.

La licencia requerida tendrá una duración de 35 años, con una extensión posible de 10 años, y el costo de capital será recuperado a partir de los cargos por reserva firme de capacidad de transporte.

En este mismo orden, la propuesta refiere que “la tarifa de transporte interrumpible básica deberá recuperar todos los costos de operación y mantenimiento, así como una razonable rentabilidad”.

VELITEC-FYRESA estimaron que “los cuadros tarifarios que en definitiva se coticen tendrán como condición inicial, la venta de un mínimo del 60 % de la capacidad nominal de transporte puesta a disposición en la “open season” conforme los Términos de Referencia”

En su presentación este grupo remarcó que “dada la delicada situación macroeconómica del país se hace muy complicado y riesgoso calcular tasas de interés para un negocio de largo plazo, así como los precios de los costos esenciales de estos anteproyectos. En una aproximación, con muchas imprecisiones, se estima que el costo de transporte firme para estos nuevos gasoductos se ubicarían en el orden del U$ 1,5-2 el MBTU”

En el marco de la complicada situación económica y financiera actual, Energía deberá definir cual es el proyecto a realizar, si se trata del tendido de un nuevo ducto y cual será su traza, o si se optará por la ampliación de  los ductos existentes. Los costos de un nuevo gasoducto rondarían los 1.500 millones de dólares y es clave resolver el esquema financiero que lo haría posible, combinando aportes privados y del Estado.

El propio Secretario de Energía puntualizó al respeto en los últimos días que una de las claves para la realización de este proyecto pasa por el costo financiero. De hecho realizó gestiones en los Estados Unidos en procura de fondos que aportaría la OPIC, y refirió que resulta esencial bajar la elevada tasa de riesgo país que hoy afronta la Argentina.

También debe considerarse que las decisiones, de las empresas y del propio gobierno,  se adoptarán en el contexto de un intenso año político electoral.

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