El futuro de la energía bajo el cristal de la OPEP

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Según la visión prospectiva de la organización, en el largo plazo el cartel seguirá siendo el principal proveedor de crudo aunque sigue impulsando el recorte

La Oganización de Países Exportadores de Petróleo continúa siendo un jugador clave en el complejo energético planetario. Según un extenso y minucioso informe presentado recientemente, el petróleo continuará teniendo un rol preponderante en la matriz energética. Una mirada detallada muestra que sutilmente, la variable de la demanda podría ubicarse en los imponderables del desarrollo económico de los países emergentes

Desde mediados de 2014, los productores, consumidores e inversores de la industria petrolera han visto caer drásticamente los precios con las consecuentes modificaciones del mercado energético.

Sin embargo, durante 2016, el mercado ha mostrado signos de que sus fundamentos están volviendo a cierto equilibrio, gradualmente y a pesar de que la oferta de los países no miembros de la Opep creció y que la demanda global sigue siendo firme, el ritmo de la acumulación de reservas se desacelera por lo que subyace una persistente inestabilidad y volatilidad.

Entre junio de 2014 y enero de 2016 el precio ORB (Oil Reference Barrel) cayó en 80%. Esta es la mayor caída porcentual en los cinco episodios de fuertes descensos de precios que el mercado ha experimentado en las últimas tres décadas. Sin embargo, desde entonces, los precios registraron una tendencia al alza hasta mayo, con el precio ORB asentado por encima de $ 40/b desde el el tercer trimestre de 2016.

Mientras tanto, los niveles de reservas se han nivelado, aunque se mantienen por encima de su promedio de cinco años. Se espera que el gasto mundial en exploración y producción caiga un poco este año ya que en los dos últimos sumaron US$ 300 mil millones. Esto afectará no sólo a los nuevos proyectos del downstream como a los nuevos descubrimientos.

La dinámica del mercado petrolero está signada en –primer término– por la política internacional en la materia, liderada por el actor más activo: los EE.UU. En segundo lugar se ubican tecnología y las políticas dirigidas al desarrollo sustentable, estos factores delinean las perspectivas futuras. En tercer lugar, el crecimiento vegetativo de la población de globo y las políticas de acceso a la energía.

En lo que respecta a la economía mundial, la Opep previó un crecimiento económico mundial de 3,6% anual para el período 2014-2020. Este año rectificó el guarismo ubicándolo en 3,4% para el período de 2015-2021. Esta tasa refleja algunas de las revisiones marginales a la baja en las perspectivas de crecimiento a mediano plazo para algunas regiones este año, en particular China y América Latina.

Hipótesis

Los informes del cartel, prevén que la demanda total de energía primaria aumentará 40% para el 2040, donde el el grueso de este porcentaje se lo llevarán los países en desarrollo.

La Opep estima que el promedio del precio del barril de referencia se ubicará alrededor de los US$ 45 en 2017 con un incremento de US$ 5 anuales por barril hasta el fin de escenario estudiado: 2021. Es decir que el precio del ORB alcanzaría US$ 65/b en 2021, ligeramente por encima de los US$ 60/b previstos en las prospectivas de 2015. De manera que, de mantenerse las condiciones actuales del mercado, se indica que que los precios del ORB alcanzaría los US$ 92/b en 2040, lo que equivaldría a US$ 155/b en términos nominales. Cabe destacar que no se trata de previsiones de precios ni una trayectoria de precios deseada para el crudo de la Opep, sino una mera hipótesis de trabajo.

El período hasta 2040 para llegar a 382 millones de barriles de petróleo equivalente por día (mmbep/d) se prevé que la demanda de energía en los países en desarrollo crecerá a una tasa media del 2,1% durante el período de previsión 2016-2040.

Sin embargo, las perspectivas siguen siendo optimistas con respecto a las tasas de crecimiento económico global a largo plazo, que son las mismas previstas en el informe 2015, con un promedio de 3,5% en el período hasta 2040.

Por el lado de la demanda, es importante resaltar que la organización cree que la demanda de crudo hacia 2021 será de 99,2 millones de barriles diarios (mb/d), 1 millón más que el supuesto en las perspectivas del año pasado. No obstante, a largo plazo, las medidas de eficiencia energética y las los avances tecnológicos en vehículos han obligado a ciertas correcciones por lo que ahora estiman que la demanda de petróleo hacia 2040 alcanzará los 109,4 mb/d, casi medio millón de barriles diarios menos de lo que se proyectaba en 2015.

En términos de oferta, se prevé que el menor precio del crudo disminuirá la oferta de los productores no OPEP en el período 2016-2017, antes de volver a aumentar lentamente hasta 2021. Se espera que dicha oferta aumente de 56,9 mmb/d en 2015 a 58,6 mmb/d en 2021, un incremento nominal de 1,7 mmb/d. Pero en el largo plazo, la oferta de los países no OPEP volvería a subir de manera sostenida alcanzando un pico de 61,4 mmb/d en 2027, antes de caer a 58,9 mmb/d en 2040. En esta prospectiva, sigue existiendo incertidumbres que se exploran a través de escenarios de oferta que no son de Opep.

La organización entiende que serán sus miembros los que tendrán que satisfacer la mayor parte de la demanda adicional de petróleo a largo plazo. En términos de crudo, los países miembro deberán suministrar casi 9 mmb/d adicionales entre 2015 y 2040. Es decir del porcentaje que aporta la Opep a la oferta mundial –que es del 34%– se prevé que aumentará al 37% en 2040.

Aguas Abajo

En el sector del downstream, los menores precios del petróleo también han impactado las perspectivas a medio plazo. Se difirieron inversiones en los proyectos de refino desde entre el período 2016-2018 hasta 2019-2021. Este último es ahora el que se espera que aparezca un exceso de capacidad, y a un aumento feroz de la competencia, lo que podría conducir a márgenes reducidos y potencialmente al cierre de algunas plantas.

Además se prevé una mayor racionalización de la capacidad de producción a más largo plazo, sobre todo si las refinerías han de mantener tasas de utilización de al menos el 80% donde Europa estará al frente de esta tendencia.

Los productores observan que el ritmo de la capacidad de refino adicional requerida se desacelerará a largo plazo, aunque las regiones con mayor demanda prevista seguirán con un fuerte crecimiento.

Esta demanda vendrá por el lado de la región Asia-Pacífico y Medio Oriente que combinadas, podrían demandar unos 13 mmb/d de un total de 19,5 mmb/d de las demanda adicional global hacia 2040. Dadas las perspectivas de oferta y demanda, será necesario realizar inversiones significativas en toda la cadena de industria. En general, las previsiones de inversiones relacionadas con el petróleo se sitúan en torno a los 10 billones de dólares (1 billón = 1012) hasta 2040. Al respecto, es importante recordar que este monto incluye inversiones de corto, medio y largo plazo.

La capacidad de refino adicional se concretará, fundamentalmente, en las regiones de Asia, Pacífico y Oriente Medio, que como ya mencionamos, sumarán la mayoría de los 13 mmb/d del potencial demandado. Una de las preguntas que hay que hacerse es si el ambiente de precios bajos del petróleo está poniendo en riesgo esta perspectiva teniendo en cuenta especialmente la caída de las inversiones observada en los últimos dos años.

Si bien el mercado del petróleo ha tenido un exceso de oferta, es previsible que la falta de inversiones en el sector industria conduzca a una escasez de la oferta en el futuro cercano.

Según el secretario general de la organización, el nigeriano Mohammad Sanusi Barkindo los países miembro siguen comprometidos en invertir en mayor capacidad de refino e infraestructura y que son “proveedores confiables de crudo y derivados” pero que “es necesario que garantizar que los proyectos de inversión cuenten con el entorno propicio adecuado, con enfoque en la estabilidad y previsibilidad del mercado.”Al respecto dijo que “si no se obtienen las señales adecuadas, existe la posibilidad de que la innovación se atrase, de que no se materialicen los avances tecnológicos y de que no haya suficiente capacidad e infraestructura para satisfacer los niveles de demanda futura”.

Demandas

En un mensaje directo a los principales actores políticos –EE.UU. y la UE– la organización dijo que las actuales condiciones del mercado, el equilibrio y las perspectivas de de inversiones necesarias para el abastecimiento futuro, fueron fundamentales para la decisión adoptada tanto en la 170ª Reunión (Extraordinaria) de la Conferencia de septiembre pasado en Argel y ratificado en la Reunión de Viena del pasado mayo.

Es decir que se mantendrá el recorte –que no todos los promitentes cumplen– con un objetivo de producción de entre 32,5 y 33 mmb/d, con el fin de acelerar la reducción del saldo de existencias y llevar el mercado a un nuevo equilibrio de precios.

Ver más allá

El cartel tiene un ojo puesto en la evolución de la tecnología y en las consecuentes políticas de eficiencia. Según fuentes oficiosas, la Opep ve con buenos ojos los resultados del acuerdo de París (COP21) del año 2015, cuyo objetivo es estabilizar el aumento de la temperatura media mundial y limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. Incluso varios de los sus miembros han desempeñado un papel importante en la redacción de la misma, y también jugarán un rol eminente en la su implementación.

Las medidas de mitigación del cambio climático ya pueden verse en la modificación de la matriz energética sobre todo en el sector de la generación de energía, donde hay un cambio hacia las energías renovables, con aumento del consumo del gas en desmedro del carbón que aún en baja, tendrá un rol central en la producción tanto de energía como en la industria.

La organización prevé que el gas sufra una caída en la demanda hacia 2040 pero que tendrá el mayor crecimiento en términos absolutos.

Por tanto se espera que el petróleo y el gas satisfagan el 53% de las necesidades energéticas del mundo para 2040. En términos porcentuales, otras energías renovables, principalmente eólicas, solares y geotérmicas, registrarán el mayor crecimiento anual con un promedio que podría ubicarse en torno al 6,6%. Sin embargo, dada su baja base inicial, la proporción global de la matriz energética sea vez alcance un 4,7% para 2040.

Social side

La Opep está integrada en su mayoría por países en vías de desarrolla por lo que el enfoque no pierde de vista pobreza y desigualdad. Al respecto señalan los informes, que el desarrollo sostenible y sus tres dimensiones o “pilares” –económicos, ambientales y sociales– significan cosas diferentes para diferentes personas por lo que en ocasiones se suele pasar por alto la dimensión energética.

El Acuerdo de París ha proporcionado un contexto en el que se pueden perseguir los objetivos de lograr un desarrollo sostenible y erradicar la pobreza.

Hay consenso en el cartel de que es importante recordar que uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas se centra específicamente en la energía y pide a las naciones que garanticen el acceso universal a servicios energéticos asequibles, confiables y modernos.

Hoy en día hay alrededor de 2.700 millones de personas en todo el mundo que todavía dependen de la biomasa para sus necesidades básicas, y 1.300 millones que no tienen acceso a la electricidad.

En un documento presentado en la COP21 la Organización ha dicho que es fundamental abordar la problemática de la pobreza energética y considerar el posible impacto de la tecnología en áreas tales como energías renovables, vehículos de combustible alternativo y procesos energéticos limpios o con bajas emisiones, captura y almacenamiento de carbono.

Proyecciones de la Opep hasta el 2040

• Las proyecciones indican que la población mundial aumentará 1.770 millones de individuos, por lo que el planeta alcanzará los 9 mil millones en 2040. La mayor parte del aumento tendrá lugar en los países en desarrollo, en particular en Oriente Medio y África y la India.

• El crecimiento global a mediano plazo del Producto Interno Bruto (PIB) podría recuperarse gradualmente de los niveles actuales y acelerar a 3,7% por año en 2021. En el largo plazo, se asume un crecimiento económico mundial del 3,5% para el período 2015-2040.

• En comparación con las estimaciones del año pasado, el crecimiento del PIB a largo plazo en China se prevé a la baja. Sin embargo, la India y Eurasia se prevén en alza.

• También se espera que India experimente aumentos drásticos de su PIB real los próximos 25 años. Superará a la Europa de la OCDE en 2034 y, para 2040, el PIB real será aproximadamente del mismo volumen que el de la OCDE.

• El PIB mundial total se estima en más de US$ 245 billones (2011 Compras Poder Paridad (PPP)) en 2040. Esto implica que el tamaño del mundo en 2040 será del 234% de la de 2015. La mayor parte del crecimiento será de los países en vías de desarrollo, que representarán las tres cuartas partes del aumento total.

• Se prevé que la demanda total de energía primaria mundial aumentará de 108,2 mmbep/d (o 40%) de 273,9 mmbep/d en 2014 a 382,1 mmbep/d en 2040.

• La demanda de energía de los países en desarrollo aumentará en 100 mmbep/d desde 2014 a 2040 en comparación con el crecimiento de la 3.3 mmbep/d en las regiones de la OCDE y 4.3 mmbep/d en Eurasia. Para 2040, casi el 63% de la demanda mundial de energía provendrá de los países en desarrollo, en comparación con el 51% actual.

• Se espera que el petróleo continúe siendo el combustible con mayor de demanda pero se prevé que será superado por el gas para 2040. El petróleo también se estima que es el segundo mayor contribuyente a las necesidades energéticas adicionales entre 2014 y 2040.

• Aunque se estima que el consumo general de carbón aumente en el largo plazo, se espera que su participación en el total de la combinación energética mundial disminuya 4,4 puntos porcentuales.

• Se prevé que la demanda mundial de gas aumentará en promedio un 2,1%, alrededor de 60 mmbep/d en 2015 a casi 102 mmbep/d en 2040. Esto representa el mayor incremento entre todas las fuentes de energía.

• Se prevé que la energía nuclear aumente significativamente impulsada por la seguridad energética y la necesidad de limitar las emisiones de CO2.

• Otras energías renovables, que incluyen principalmente energía eólica, fotovoltaica, solar térmica y Geotérmica aumentarían más de 3 mmbep/d en 2014 a unos 18 millones de barriles diarios en 2040, con lo que su participación en la combinación 5%.

• El consumo de energía per cápita en las regiones de la OCDE alcanzó su máximo en 2005 y ahora está en una tendencia decreciente constante.

 

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