El estado de la industria de energías renovables en Argentina

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El mercado está en marcha y seguirá creciendo en forma sostenida en los próximos años. Un análisis y retrospectiva de un mercado que revirtió su situación y  perspectivas desde la aprobación de la Ley 27.191 y su posterior reglamentación y el lanzamiento del Programa RenovAr.

Por Mauro G. Soares *

En el ámbito de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), y junto a mis colegas Humberto Fernández y Sebastián Kind, publicamos en el año 2009 un trabajo titulado “El Estado de la Industria Eólica en Argentina 2009”.

En ese documento describíamos la situación energética de Argentina por entonces y las bondades económicas, sociales y ambientales de desarrollar una industria eólica en el país.

Fue un ejercicio muy interesante en el que demostrábamos que era conveniente para el sistema reemplazar parte de los combustibles importados que ya se estaban importando por energía limpia. Recuerdo que inclusive conseguimos en ese momento el apoyo de la Corporación Andina de Fomento (CAF) para hacer una tirada en formato duro que enviamos a los principales actores del mercado.
Mucho viento pasó por las palas (¡Y se conviritó en energía limpia y económica!) de los miles de aerogenradores que desde entonces se instalaron en el mundo.

Según el Global Wind Energy Council (GWEC) la capacidad de generación eólica creció de 150 GW a finales de 2009 hasta 487 GW a finales de 2016. Para ponerlo en perspectiva, la industria eólica global instaló en 7 años una potencia equivalente a 10 veces el tamaño del sistema eléctrico argentino. Asumiendo una capacidad nominal promedio de 2 MW por aerogenerador, se instalaron más de 150.000 unidades a razón de unas 65 turbinas por día. Muy notable por cierto.

Similar es el caso de la tecnología solar fotovoltaica que, en parte impulsada por políticas de promoción y en gran parte por la mejora en su competitividad económica, también creció en forma sostenida en los últimos años. Según IRENA, la capacidad de generación solar fotovoltaica global creció de apenas 23 GW a finales de 2009 hasta 290 GW a finales de 2016. Nada más y nada menos que unos 40 GW por año, cada año.

Lamentablemente, y en razón de una compleja combinación de realidad y ficción argentinas, muy poco se avanzó en nuestro querido país en materia de energías renovables hasta finales del año 2015. Entre 2009 y 2016 se instalaron en el país apenas 188 MW de generación eólica y 8 MW de solar fotovoltaica.
Afortunadamente la situación y las perspectivas cambiaron significativamente desde la aprobación de la Ley 27.191 en septiembre de 2015, su posterior reglamentación y el lanzamiento del Programa RenovAr.

El Programa RenovAr

El Programa RenovAr, impulsado por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación, tiene como principal objetivo la contratación a largo plazo de energía eléctrica de fuente renovable para el cumplimiento de las metas establecidas en la Ley 27.191 de promoción del sector. El mismo está diseñado para lograr múltiples objetivos en forma concurrente y de la mejor manera posible: asignar los contratos de forma transparente y competitiva, minimizar el costo de largo plazo a pagar por los usuarios, respetar un mandato legal explícito de diversificación geográfica y tecnológica, y establecer incentivos para el desarrollo de la industria nacional de equipamiento de generación renovable. En RenovAr, CAMMESA actúa como comprador de la energía eléctrica generada en representación de los agentes distribuidores y las grandes usuarios del MEM.

El programa ha sido ambicioso pero muy exitoso hasta el momento. En su primera edición, realizada en 2016, atrajo fuerte interés de inversores locales y del exterior.

Más de 75 empresas demostraron interés y compromiso con el programa presentando 123 ofertas que totalizaron 6.343 MW (más de 6 veces por arriba de la potencia ofrecida en la convocatoria) en 5 tecnologías y 17 provincias. Los precios adjudicados fueron realmente bajos aunque no temerarios. Esto refleja un fuerte interés inversor con un alto el nivel de competencia y altas chances de ejecución, una combinación ideal. La respuesta altamente favorable del mercado se puede explicar en una combinación de elementos que se conjugaron en el tiempo y el espacio. Por un lado el rediseño de la regulación aplicable al sector realizado con el objetivo de viabilizar las inversiones y maximizar la competencia mediante el establecimiento de reglas claras y garantías de largo plazo. Por otro lado, las mejoras de competitividad de las tecnologías renovables, el despertado interés inversor por este tipo de proyectos, la positiva experiencia regional en el sector, y el retorno de Argentina a los mercados financieros internacionales con excelentes perspectivas.

Se realizaron dos instancias dentro de la primera convocatoria de RenovAr. Dentro de la primera, llamada Ronda 1, se adjudicaron 29 proyectos por un total de 1.142 MW de potencia nominal. En el “repechaje”, denominado Ronda 1.5, se adjudicaron otros 30 proyectos por 1.281 MW.

La totalidad de los proyectos de Ronda 1 firmaron ya sus contratos habiendo cumplimentado los requisitos formales y presentado sus garantías. De los proyectos de Ronda 1.5 al 31 de mayo se encontraban firmados 16 por un total de 595 MW (46% del total adjudicado). El resto se prevé que se firmen el día 20 de junio.

En cuanto al estado de avance en la ejecución de los proyectos adjudicados es notable destacar que la amplia mayoría de los mismos ya ha definido y contratado a la fecha al proveedor de la tecnología que utilizará. Asimismo la mayoría también se encuentra en avanzadas negociaciones para su estructuración financiera con estructuras que van desde el financiamiento corporativo a partir del balance del sponsor hasta estructuras de project finance puro, es decir sin recurso al sponsor, con plazos de 15 años y niveles de 75% de apalancamiento, algo impensable para Argentina hasta hace poco tiempo atrás.

Los plazos de ejecución de los proyectos adjudicados alcanzan como máximo los 30 meses de la fecha de suscripción de los contratos aunque la existencia de un factor de incentivo de precio hace que muchos de los proyectos estén trabajando para alcanzar la habilitación comercial en anticipación a los plazos comprometidos.

Con 71 proyectos concretos en ejecución por un total de 3.023 MW. Definitivemente, la industria de las energías renovables en Argentina está en marcha. Los desafíos y esfuerzos actuales de los proyectos se concentran en lograr cerrar la estructuración financiera con parámetros razonables para el sponsor y en la optimización de cuestiones técnicas, logísticas y administrativas. En particular la logística de puertos, nacionalización de componentes y el movimiento de equipos son las que revisten el mayor desafío de corto plazo, algo en lo que el propio Gobierno Nacional está trabajando junto a los proyectos para asegurar que la potencia adjudicada en los contratos se transformen en energía entregada al Sistema Argentino de Interconexión.

Resolución 202/2016 y Autogeneración

Adicionalmente al Programa RenovAr se sumarán al parque generador renovable ciertos proyectos que había sido adjudicados y contratados bajo el Programa Genren (ENARSA) en 2010 y la Resolución 108/11 de la ex Secretaría de Energía. Se trata de 7 proyectos eólicos (445 MW), 2 proyectos solares fotovoltaicos (10 MW) y 1 proyecto de biomasa (45 MW) que fueron calificados en el marco de la Resolución 202/2016 del Ministerio de Energía y Minería para firmar un nuevo contrato bajo un modelo similar al de RenovAr pero con precios considerablemente menores a los suscriptos originalmente. La calificación se definió en base a su situación contractual y/o por contar con al menos 15% de avance comprobable en su ejecución.

A la fecha, todos ellos se encuentran en avanzadas negociaciones de estructuración financiera por lo cual se prevé la ejecución en los plazos comprometidos.
En paralelo con la ejecución de los proyectos de RenovAr y la readecuación de proyectos de regímenes anteriores, existen actualmente 2 proyectos de generación eólica para autoconsumo que están en ejecución. Uno de esos proyectos es el Parque Eólico Manantiales Behr, inicialmente de 50 MW, desarrollado por la empresa YPF en la zona de Comodoro Rivadavia. El mismo ya ha recibido a través del puerto local la mayor parte de los equipos de generación, palas y torres. El otro proyecto es de la empresa Aluar y también será inicialmente de 50 MW y estará ubicado en las cercanías de Puerto Madryn en Chubut.

Próximos pasos

En los próximos meses se esperan importantes avances que aporten a continuar y acelerar el paso hacia el cumplimiento de las metas legales de inserción de energías renovables y permitan efectivizar la diversificación y modernización de la matriz de generación eléctrica en forma competitiva. Se espera el lanzamiento de la Ronda 2 de RenovAr (anunciado para el segundo semestre), la aprobación en el Congreso de una ley de promoción del uso de energía renovable distribuida, una ley de promoción del uso de energía solar térmica de baja potencia, y la reglamentación del funcionamiento del mercado a término de energía eléctrica renovable.

La reglamentación del mercado a término deberá definir los mecanismos que permitan la contratación entre los grandes usuarios, distribuidores y cooperativas con generadores y autogeneradores renovables, sea en forma directa o a través de agentes comercializadores. Según el Decreto 531/2016, mediante el cual se reglamentó la Ley 27.191, los grandes usuarios del MEM con demandas superiores a los 300 kW medios tendrán la posibilidad de optar por no tomar la energía eléctrica renovable de las “compras conjuntas” realizadas por CAMMESA (o quien la Autoridad de Aplicación defina en su momento) y proveerse por su cuenta y riesgo mediante contratos de libre negociación en el mercado a término.

La reglamentación deberá aclarar el mecanismo de salida y reingreso a la compra conjunta como así las obligaciones y cargos aplicables a generadores y consumidores por el uso de la red y por el respaldo de potencia, y las penalizaciones por incumplimiento de los objetivos legales. También será importante la reglamentación de las prioridades de despacho aplicable a los distintos proyectos de generación renovable en función de su fecha y tipo de contratación.

En este momento existe una importante expectativa en el mercado sobre esta reglamentación, que sin duda generará un fuerte impacto en el sector, llevando por conveniencia y no por obligación a los Grandes Usuarios del mercado a contratar energías renovables. Uno de los principales desafíos a resolver será la definición del plazo de contratación lo cual condicionará las opciones y el costo del financiamiento y, por ende y en forma directa, el precio de la energía renovable en este nuevo mercado. Sin lugar a dudas, el mercado de energías renovables está en marcha y seguirá creciendo en forma sostenida en los próximos años.

* El autor es Licenciado en Economía por la Universidad del Salvador y Master of Science in Management por la Universidad de Stanford. Tiene más de 20 años de experiencia en la industria energética local e internacional. Actualmente es consultor independiente y director académico del Programa Ejecutivo en Energías Renovables de la UCES. En 2016 fue Director Nacional de Energías Renovables en el Ministerio de Energía y Minería de la Nación.

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